Sobre 150 mil trabajadores aún esperan por volver a sus trabajos durante la pandemia

El informe del DTRH además confirma que durante los pasados 12 meses se redujo en 146 mil el número de personas empleadas en la isla.

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Al cumplirse seis meses del inicio de la emergencia provocada por el Covid-19 en la isla, cerca de 151 mil trabajadores que aparecen como “empleados” en las estadísticas oficiales del Departamento del Trabajo (DTRH), siguen sin ejercer sus funciones y sin devengar salarios.

Muchos, incluso, jamás lo harán.

El dato quedó constatado en el Informe de Empleo y Desempleo del DTRH correspondiente al mes de julio, el cual además confirma una merma en el número total de personas laborando en Puerto Rico a raíz de la pandemia.

La exclusión del grupo de “empleados no trabajando” en el conteo oficial de desempleados, sin embargo, le ha permitido al DTRH reportar una tasa de desempleo de 7.3 por ciento para el pasado mes de julio, una cifra significativamente menor a la realidad laboral actual.

“Si los trabajadores que tenían un empleo, pero no estaban trabajando, fueran clasificados como desempleados, la tasa de desempleo hubiera sido más alta que la informada”, reconoce el Informe del Departamento del Trabajo.

“Utilizando datos históricos, un análisis de este contexto ubicaría la tasa de desempleo de julio 2020 en 16.6 por ciento”, continuó.

Aunque la cifra de 151 mil “empleados no trabajando” es 20 por ciento menor al mes anterior (junio 2020), es casi el triple de los 57 mil personas que caían bajo este renglón en julio de 2019.

A juicio del economista, Gustavo Vélez Pizarro, el alto número de “empleados no trabajando” se atribuye al cierre prolongado de sectores de la economía, incluyendo cines, gimnasios, casinos y eventos deportivos, al igual las limitaciones de operación en los restaurantes y hoteles.

“Esto es parte de la parálisis que ha creado el Covid y los cierres de las órdenes ejecutivas”, expuso el también presidente de la firma Inteligencia Económica.

“Ahí hay muchos empleados de hoteles, casinos y restaurantes que técnicamente tienen un trabajo, pero no le han estado dando horas. Están en un limbo laboral”, continuó.

Y a pesar de la implementación de la nueva orden ejecutiva que permite la apertura limitada de cines, gimnasios y casinos, Vélez Pizarro reconoció que no todos los trabajadores en espera de labores serán llamados a sus empleos, debido a la drástica merma de ingresos en comercios.

“Cada empresa va a tener que tomar decisiones a base de la situación de cada una y de la industria, pero me imagino que la mayor parte de las empresas eventualmente querrá volver a arrancar, aunque sea gradualmente”, sostuvo.

“Todo el mundo está apostando a que eventualmente se pueda regresar a la normalidad o a algo cercano a la normalidad”, agregó.

Vélez Pizarro estimó que las medidas recientes para reabrir la economía responden, en parte, al vencimiento de una parte significativa de las ayudas provistas por el Gobierno Federal para paliar la crisis de los trabajadores desplazados.

“Muchas de las ayudas o se acabaron o están por acabarse y estas personas están expuestas a tener muchas dificultades en los próximos meses”, dijo Vélez Pizarro.

“Pero no se puede crear una dependencia de esas ayudas federales. Tienen un propósito transitorio o temporero, así que el gobierno, al ordenar esta reapertura, está reconociendo que hay que tratar de normalizar la situación”, continuó.

“Las esperanza es que ese número pueda ir reduciéndose en la medida que vayan reabriendo algunos sectores que han estado cerrados por la pandemia. Pero podría tomar tiempo”, añadió.

Se pierden empleos a granel

Por otra parte, el informe del DTRH confirma que durante los pasados 12 meses se redujo dramáticamente el número de personas empleadas en la isla.

Aunque la agencia ha alegado que 815 mil personas laboraban en la isla a julio de 2020 y que esa cifra es mayor a la del mes anterior, los números dejan al descubierto una pérdida neta de 146 mil empleos “activos”, al compararse con julio de 2019 (961 mil).

A tono con esto, Vélez Pizarro advirtió que podría tardar entre seis a ocho meses la estabilización de la economía local y aún así, recalcó que nada es seguro.

“Posiblemente la recuperación pueda tardar hasta mediados del año 2021, así que esto va a ser un proceso lento y gradual”, puntualizó.

“Y aún así, eso va a depender de que no surja un disloque mayor. Si tenemos otro brote o surge un huracán o si la economía de los Estados Unidos cae en depresión, el panorama se pudiera complicar”, agregó.