A la espera de fondos federales para proyecto de autonomía energética

La propuesta pretende crear una nueva red eléctrica que genere hasta 130 megavatios de energía renovable para zonas residenciales y comerciales de Villalba, Orocovis, Ciales, Morovis y Barranquitas.

A 16 meses de que se desvelara una ambiciosa propuesta para que Villalba y otros cuatro municipios de la zona central de Puerto Rico cuenten con una fuente de electricidad alterna, poco se ha avanzado para hacerla realidad.

Sin embargo, esto podría cambiar.

Según adelantó el alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández Ortiz, tan pronto como en octubre podrían asignarse los fondos federales necesarios para completar el diseño y permisos de la primera fase del proyecto energético.

De concretarse esa proyección, en enero de 2020 comenzaría a construirse en terrenos municipales el parque solar que proveerá hasta cinco megavatios de energía renovable a la empresa Medtronic, el principal creador de empleos en la localidad.

Esto, sin embargo, sería solo el comienzo, ya que el proyecto contempla la generación de hasta 130 megavatios para suplir a zonas residenciales y comerciales en los municipios de Villalba, Orocovis, Ciales, Morovis y Barranquitas.

Para lograrlo, Hernández Ortiz cuenta con la central hidroeléctrica Toro Negro, una instalación de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), y lo que sería el parque fotovoltaico más grande del país, el cual se construiría en terrenos del municipio y la Autoridad de Tierras.

El costo total del proyecto podría alcanzar los $200 millones y para concretarlo el alcalde ya no contempla una alianza público privada. En su lugar, aguarda por una asignación de fondos de recuperación CDBG-DR.

“El proyecto se va a hacer en un 100 por ciento con fondos federales de rehabilitación por desastre para nuevas fuentes de energía renovable en Puerto Rico”, expresó el ejecutivo municipal a La Perla del Sur.

“Pero es de todos conocido que esos fondos han estado prácticamente paralizados y de los $20 mil millones que se asignaron (al país) solo $1.5 mil millones han sido liberados para trabajar solamente en proyectos de R3, que son los de reparación, reconstrucción y reubicación de residencias”.

“Los que tienen que ver con la planificación y construcción de nuevas obras de infraestructura, esos no han sido liberados todavía”, explicó.

Con agua y sol

Como punta de lanza, la propuesta municipal contempla rehabilitar los generadores y centros de control de la hidroeléctrica Toro Negro, construida en el año 1929. Asimismo, restaurar la red de tuberías que alimentan la central y los lagos Matrulla, Guineo y Aceituna, fuentes de abasto para la instalación.

Estos últimos requieren dragado, ya que la sedimentación ocupa el 40 por ciento de su capacidad.

Las mejoras, aseguró el alcalde, elevarían la capacidad generatriz de la hidroeléctrica a 15 megavatios, la cual permanecería como activo de la AEE y mediante acuerdo entre las partes sería administrada por el municipio.

A este escenario se sumaría la construcción de varias fincas fotovoltaicas, para las cuales ha identificado cerca de 400 cuerdas de titularidad municipal y gubernamental.

“Con las mejoras a Toro Negro uno y dos se generarían entre 10.5 a 15 megavatios y el resto (de la oferta) provendría de sistemas fotovoltaicos distribuidos entre Villalba, Orocovis, Ciales, Barranquitas y Morovis. Por la cantidad de terrenos que tenemos separados, Villalba tendrá la mayor generación, pero cada municipio tendría su pequeña isla de al menos 10 a 20 megavatios”, explicó el alcalde.

“Lo de las placas solares no es una construcción tan compleja. Aquí donde más puede haber problemas es en la rapidez que la AEE nos permita conectarnos. Eso es un elemento que no está en mis manos”, abundó.

“La intensión es que en el 2020 ya esté funcionando la finca de cinco megavatios (para suplir a Medtronic) y que en los próximos dos años estemos terminando las conexiones en los demás municipios”, agregó.

Tras el paso del huracán María, Villalba figuró en la lista de municipios que no fueron prioridad para la restauración del sistema eléctrico, por lo que miles de sus residentes permanecieron a oscuras durante meses.

La experiencia provocó que organizaciones como Unidos por Utuado y ayuntamientos como el de Villalba se interesaran por rescatar las subutilizadas centrales hidroeléctricas de la zona montañosa del país y con ellas minimizar su dependencia de la AEE.

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