Si el Congreso de los Estados Unidos no actúa pronto y ordena cambios estructurales profundos, los jubilados del Seguro Social verán un recorte drástico en sus beneficios, tan pronto como en cinco años.
El botón de alarma lo oprimió Phillip L. Swagel, director de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, en inglés), quien en testimonio ante el Comité de Finanzas del Senado federal reveló que el fondo que respalda los pagos mensuales de 70 millones de retirados se agotará al cierre del año fiscal 2031.
Esta proyección agrava la que CBO trazó en el 2022, cuando pronosticaba que el Fondo Fiduciario del Seguro de Vejez y Supervivencia -la cuenta de reserva del Seguro Social- duraría hasta el 2035.
En Puerto Rico, tal insolvencia amenaza directamente a 833 mil beneficiarios, muchos de los cuales dependen exclusiva o mayoritariamente de estos ingresos. De ellos, 624 mil son mayores de 65 años y 127 mil son incapacitados, indican cifras oficiales.
En los Estados Unidos, las pensiones del Seguro Social constituyen el 50 por ciento de los ingresos familiares para casi la mitad de sus recipientes jubilados, mientras que otro 25 por ciento depende al 90 por ciento del programa.

El panorama
Si el Fondo Fiduciario alcanza la insolvencia en el 2031, no habrá otra salida: la ley impone recortes automáticos de 24 ciento a todos los pensionados, advirtió en la misma vista pública Maya MacGuineas, presidenta del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, una organización independiente que agrupa a expertos en presupuesto y exmiembros de la Reserva Federal.
Esto equivale a $497 menos para quienes actualmente reciben un cheque mensual de $2,071 -la cifra promedio de beneficios para pensionados del Seguro Social- y agravaría la pobreza de millones de familias dependientes del programa.
Además, provocaría un efecto dominó en toda la economía.
En Puerto Rico, donde los pagos del Seguro Social totalizaron $985 millones mensuales durante el 2024, un recorte del 24 por ciento -$236 millones menos al mes- golpearía duramente el consumo local y presionaría aún más la demanda por ayudas sociales federales, gubernamentales y municipales.
Las causas
El núcleo del problema, coincidieron Swagel y MacGuineas, es un desbalance estructural insostenible.
Como ha señalado el Comité para un Presupuesto Federal Responsable, en el año 1940 un total 159 trabajadores respaldaban a cada jubilado del Seguro Social y para el 1960 esa relación se redujo a 5.3 por cada beneficiario.
Ahora, la cifra es crítica: 2.8 trabajadores aportan por cada jubilado y las proyecciones oficiales apuntan a solo 2.2 por cada recipiente en el año 2035, cuando la generación baby boomer -los nacidos entre 1946 y 1964- se habrá retirado en masa.
El panorama se complica con el aumento anual automático en pagos acorde con el índice de inflación y la aplicación de la Ley de Reconciliación 2025, denominada One Big Beautiful Bill, que concedió descuentos fiscales a corporaciones y redujo indirectamente los ingresos del Seguro Social.
La salida
A pesar de sus diferencias ideológicas, el senador republicano Ron Johnson y la senadora demócrata Tina Smith coincidieron en la gravedad de la situación fiscal y al cierre de la audiencia reconocieron la urgencia de lograr voluntad política para resolver la crisis que se avecina.
Entretanto, Swagel propuso aumentar la edad de jubilación plena y MacGuineas la creación de una comisión Fiscal Bipartidista que procure reformas estructurales, como reducir los beneficios para los jubilados más ricos y ajustar los cálculos del aumento anual por costo de vida, para que sean más precisos.
La última vez que un componente similar actuó fue en el año 1981, cuando el presidente Ronald Reagan creó la Comisión Nacional de Reforma de la Seguridad Social, un colectivo bipartidista de 15 miembros convocado para resolver la grave crisis fiscal que encaraba el programa.
















































Me imagino lo “preocupado” que debe estar Donald Trump con esa situación…
Senadores federales no aportan al seguro social, en contraste a el resto de la poblacion trabajadora, por ende ya que no les afecta no les importa. El momento que se exija al congreso federal que ellos aporten al seguro social y sea parte de sus retiros, entonces se pondran las pilas. Adicionalmente, mientras el gobierno federal proporcione beneficios economicos para gente que pueda trabajar, esa gente no paga seguro social mientras recibe welfare. Los democratas compran votos manteniendo la gente en welfare…o sea, vota por mi y te pago sin tener que trabajar. Y ni hablemos de pasadas administraciones que vaciaron el fondo del seguro social para financiar guerras sin pagar esa deuda para atras!!
Pagan justos por criminales.
Están recibiendo por lo que votaron.
FAFO