Universitarios experimentan otra forma de servicio comunitario

Foto suministrada

La Universidad de Puerto Rico en Carolina continúa innovando con proyectos educativos al estrenar un curso que busca que el estudiante viva la experiencia de una integración e inserción comunitaria, un proceso diferente al de otros servicios comunitarios.

El curso ‘Aprendizaje en Convivencia Solidaria’ (ACS, pronunciado “aces”) es un ofrecimiento del Programa de Estudios de Honor, que coordina el doctor José M. Martínez, y se diferencia de otros proyectos de servicio comunitario en que se planifica para que los participantes se integren a la comunidad seleccionada en una convivencia diaria.

“Este curso expone a los estudiantes a indagar sobre su vocación. Es preciso ver cómo en el proceso de convivir con otros, descubren sus intereses, necesidades y el poder transformador de la solidaridad”, expresó la doctora Mayra Encarnación, profesora del curso.

 Encarnación dijo que uno de los objetivos de ACS es facilitar el desarrollo de competencias y contenidos académicos, junto a un proceso de integración y de convivencia en las comunidades que haga posible, entre otras cosas, cumplir con la responsabilidad social de la universidad.

Como parte del curso piloto, los estudiantes seleccionaron la escuela elemental Dr. Clemente Fernández en Carolina, donde se integraron al grupo de quinto grado de la profesora Aurora Príncipe. A los niños se les ofreció talleres de emprendimiento, de autogestión, inteligencia emocional, lectura y poesía, entre otros.

 “Al comienzo de este proceso me pareció difícil el interactuar con menores, pero a medida que pasaban los días esa perspectiva fue cambiando y mi relación con ellos me pareció genial. Incluso fui sorprendida con el conocimiento que manifestaban algunos de ellos”, manifestó la universitaria Karimar Bonal.

“Fue una experiencia gratificante y, a su vez, dinámica. En cuanto a la experiencia me encantó, aprendí muchísimo, descubrí destrezas en mí que desconocía, como brindar clínicas, dar talleres e incluso dibujar y pintar. Ayudar a otros sin recibir nada a cambio te llena de mucha satisfacción, ya que dejas una semilla que contagiará a otros y continuará creciendo”, agregó.

Además de Bonal participaron en el curso los jóvenes Erika Encarnación, Julián Rivera, Sasha Maldonado y José Millán.

 “Es interesante ver cómo el estudiante que toma este curso conoce lo que es el modelo de aprendizaje en convivencia solidaria, y luego puede establecer la diferencia entre este modelo y lo que es el servicio comunitario clásico y el voluntarismo”, afirmó la profesora Encarnación. La académica también resaltó que la convivencia solidaria valora mucho la importancia del trabajo cooperativo.

ACS requiere de 24 horas de seminario y 75 horas de convivencia por cuatrimestre.