Procuradora urge a proteger menores en casos de violencia doméstica

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Tras los desgarradores sucesos ocurridos ayer en la urbanización Jacaranda de Ponce, donde un padre, supuestamente, estranguló a sus tres pequeños para luego arrebatarse la vida, la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) urgió a los ciudadanos a proteger a los menores en casos de violencia doméstica.

“Los estudios reflejan que los menores que están como espectadores de la violencia intrafamiliar, particularmente la violencia entre sus padres, están en un alto riesgo a su vida. Estos menores están totalmente desprotegidos y muchos experimentan traumas emocionales, deterioro de las relaciones con sus familiares y sus pares tanto en el hogar como en la escuela. En algunos casos podemos observar un deterioro en sus ejecutorias escolares, trastornos en la alimentación y el sueño, entre otros”, reza el comunicado de prensa enviado por la procuradora, Wanda Vázquez Garced.

Asimismo, esta especificó que estos hermanitos fueron víctimas de un “terrible drama familiar” y que existe una alta correlación entre el abuso físico a una mujer y el maltrato a los menores productos de una relación. Destacó que esto sucede porque el agresor/ra podría atacar a los hijos de su pareja como castigo.

“Los asuntos de los menores como espectadores y ya víctimas directas de la violencia doméstica no pueden ni debe ser manejados livianamente. No podemos dar la espalda a ver este tipo de violencia de manera holística donde se afecta todo el entorno. Por tal razón en los procesos de ayuda psicológica siempre hay que incorporar a los menores y, además, si hay sospecha de maltrato directo a los niños, el Estado debe protegerlos evitando el contacto del agresor con los menores sin supervisión. Lo anterior se agudiza si los malos tratos a la pareja y el rompimiento del ciclo de violencia es reciente y con un proceso en el tribunal pendiente. En esos casos, la letalidad tanto de la víctima como la de sus hijos es extremadamente alta”, abundó el escrito.

Por otro lado, el comunicado menciona los riesgos que conlleva que pequeños observen violencia en su hogar. Según el documento, estos están más propensos a ser futuros maltratantes, desarrollar depresión, usar sustancias controladas, tener mala conducta en la escuela y baja autoestima.

No obstante, en este caso específico, según lo que la directora reveló a La Perla del Sur, estos niños asesinados eran estudiantes de excelente promedio –“top of the class”- y lucían alegres. De igual forma, el personal administrativo de la escuela sostuvo que nunca vieron alguna irregularidad en el quinteto familiar.

Fue la mañana del miércoles, 2 de noviembre, cuando vecinos de la comunidad ponceña llamaron al Sistema 9-1-1 a comunicar que veían al padre de los niños, Erick Seguinot Ramírez, ahorcado desde el alero de su casa. Sin embargo, el personal que se movilizó velozmente, jamás pensó encontrar a los menores de seis, ocho y diez años, también estrangulados, en una habitación del hogar de Delvia Ramírez, madre de Seguinot.

No obstante, según copia de los documentos obtenidos por La Perla del Sur, en las últimas tres semanas, Martins Da Rocha había recurrido en dos ocasiones a los tribunales, en búsqueda de órdenes de protección en contra de Seguinot Ramírez. Ambas órdenes fueron expedidas.

La primera fue solicitada el pasado 10 de octubre al Tribunal de Ponce por “daños físicos” propinados en un incidente el día anterior. Hubo determinación de causa por cargos criminales por violaciones a los artículos 3.1 y 3.2 de la Ley 54. El artículo 3.1 es maltrato del cónyuge con el uso de la fuerza física o psicológica para hacer daño y el artículo 3.2 es maltrato agravado en el cuál dicho daño se ejerce en conjunción alguna de 10 condiciones adicionales, entre las que figuran entrada forzosa a la morada de la víctima, generarle grave daño corporal o mortífero, y que el acto se cometa frente a menores de edad.

También hubo causa en un cargo adicional por violación al articulo 2.46 de la Ley de Protección de Menores.