A días de la primera reunión de la Junta de Control Fiscal

Foto: Juventud PPT

SAN JUAN- Economistas y representantes políticos de Puerto Rico esperan con el primer encuentro de la Junta de Supervisión Fiscal para la Isla que establece la ley Promesa, aprobada por el Congreso estadounidense el pasado junio, que se celebrará en Nueva York el viernes.

El catedrático de Economía de la Universidad de Puerto Rico, José Alameda, dijo hoy que la reunión del viernes se espera que sirva para, como primer paso, la elección de un presidente, lo que ayudará a que se tome alguna medida inicial encaminada a afrontar la reestructuración de la millonaria deuda de la isla.

La ley Promesa fue aprobada ante la imposibilidad de que Puerto Rico pudiera afrontar los vencimientos inmediatos de una deuda superior a los 60,000 millones de dólares, norma que establece el aplazamiento durante meses del pago a los acreedores, aunque a cambio instaura una Junta de Supervisión Fiscal que se sobrepone al Gobierno local.

“La Junta de Supervisión que se reúne este viernes puede atender las demandas de los acreedores que quieren recuperar su dinero”, indicó el economista sobre la reunión de esa entidad, compuesta por ocho miembros designados por el presidente estadounidense Barack Obama.

La fecha del próximo viernes no es aleatoria, ya que esa jornada se cumple el plazo que otorga la ley Promesa para que la Junta de Supervisión Fiscal elija a su presidente.

El secretario de Relaciones con EE.UU. del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Manuel Rodríguez Orellana, dijo que el viernes comenzará “el destape total del colonialismo estadounidense”.

Rodríguez Orellana subrayó que el inicio de la actividad de la Junta de Supervisión Fiscal el viernes es una muestra de cómo “el Gobierno de Estados Unidos ejerce con independencia de lo que opine el pueblo puertorriqueño”, para el político del PIP una evidencia más de un colonialismo que Washington no puede enmascarar.

El catedrático de Economía de la Universidad Interamericana, Antonio Fernos, dijo que lo que se espera el viernes es, en principio, un primer impulso para la organización de la Junta de Supervisión Fiscal, ya que salvo sus miembros hasta el momento prácticamente nada se sabe de este ente y sus planes de actuación.

La expectación generada para la reunión del viernes, que se celebrará en el edifico Alexander Hamilton del Servicio de Aduana en Manhattan, responde a que los miembros de la entidad tendrán poder último en Puerto Rico para tomar decisiones de política fiscal, reestructuración de deuda e, incluso, anulación de leyes del Legislativo local.

Ello supondrá “pasar por encima” del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, que dotado de una Constitución propia cuenta con Gobierno y Legislativo que se verán ahora sometidos a la Junta de Supervisión Fiscal.

Víctor Torres, uno de los portavoces del Campamento Contra la Junta, instalado desde hace más de 3 meses frente al Tribunal federal de San Juan para protestar contra, precisamente, la entidad que el viernes comienza a andar, señaló que la Junta de Supervisión Fiscal solo provocará más recortes en gastos sociales.

Adelantó que espera que la diáspora puertorriqueña proteste este viernes en Nueva York contra la entidad que da sus primeros pasos, además de dejar claro que el campamento seguirá activo en San Juan.

Jenniffer González, portavoz en la Cámara de Representantes, señaló que la reunión del viernes servirá para que se comience a tener información de cómo el Gobierno de Alejandro García Padilla ha manejado las finanzas de Puerto Rico.

Está previsto que el viernes, además de elegirse presidente, la Junta de Supervisión Fiscal dé a conocer los plazos del plan fiscal que debe presentarle el actual Gobierno y se establezcan cuáles son las entidades controladas por el Ejecutivo de la isla que quedarán sometidas a la acción de la ley Promesa.