2022: Año Internacional de la Pesca y la Acuicultura Artesanales

Este año 2022 se celebra el Año Internacional de la Pesca y la Acuicultura Artesanales, de acuerdo a Resolución aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, emitida el 22 de noviembre de 2017.

El principal objetivo es sensibilizar a la comunidad internacional acerca de la importancia de los pescadores en pequeña escala, acuicultores y trabajadores de la pesca, que representan aproximadamente el 90% de la fuerza pesquera laboral en el mundo.

Con ello se pretende reconocer la contribución de estas actividades a la seguridad alimentaria, el uso sostenible de los recursos naturales y la erradicación de la pobreza, contemplados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los objetivos de este Año Internacional, dedicado a la Pesca y Acuicultura Artesanales, son los siguientes:

  • Incrementar la conciencia a nivel mundial sobre la contribución de la pesca artesanal y la acuicultura de pequeña escala al desarrollo sostenible.
  • Promover el diálogo y la colaboración entre los pescadores artesanales a pequeña escala, los acuicultores, los trabajadores del sector pesquero, los gobiernos y otros involucrados, para reforzar sus capacidades en la mejora de la sostenibilidad de la pesca y la acuicultura, así como su desarrollo social y su bienestar.

La pesca artesanal es un tipo de actividad pesquera que utiliza medios tradicionales para la extracción de peces, mariscos, crustáceos y moluscos. Se utilizan pequeñas embarcaciones en zonas costeras a una distancia de 10 millas de la orilla del mar.

Es frecuente en zonas y regiones poco desarrolladas, con escasa producción y orientada al autoconsumo y venta minoritaria.

La acuicultura o acuacultura consiste en un conjunto de técnicas, actividades y conocimientos acerca de la crianza de especies acuáticas (animales y vegetales). Los sistemas de cultivo son controlados, ubicados en instalaciones con condiciones controladas y pueden ser de agua dulce o de mar.

Tanto en la pesca como la acuicultura se utilizan pequeñas unidades de producción, con bajos niveles de inversión de capital. Es por ello que se requiere el apoyo por parte de los gobiernos de las naciones, mediante recursos, capacitación, tecnología y activos.