Cuando Fermina Reyes Serrano de 81 años de edad ya se resignaba a morir en el interior del hogar que se consumía en llamas, los rescatistas que tumbaron la puerta de su dormitorio y le salvaron la vida no fueron miembros del Cuerpo de Bomberos, la Policía o de Manejo de Emergencias.
Fue un grupo de jóvenes vecinos de la comunidad Llanos del Sur en Coto Laurel -el menor de solo 14 años de edad- quienes sin dilación pusieron en riesgo sus propias vidas.







