Tibes: el próximo símbolo de la autogestión cultural

En este barrio hoy se desarrolla un proyecto de autogestión comunitaria, que contempla una ruta arqueológica, histórica y gastronómica, que reviva la actividad económica local.

Fotos Florentino Velázquez

Hace más de mil años fue poblado. Hoy, es un lugar ideal para desarrollar turismo arqueológico. Empero, en el olvido han quedado las iniciativas para promover su yacimiento indígena, considerado uno de los más importantes del Caribe: el de Tibes.

Situado en uno de los 31 barrios que componen el municipio de Ponce, Tibes se extiende a lo ancho de 18 kilómetros en los que su cultura popular se ha mantenido intacta, a pesar del progreso y el desplazamiento de sobre 800 de sus residentes, allá para el año 2000, cuando se comenzó a construir la represa Portugués

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Su esencia, su chispa cultural, se reafirma cada vez que los vecinos reviven su Fiesta en Honor a la Virgen de la Candelaria, cada vez que alguien admira su arquitectura centenaria o en cada redescubrimiento de sus yacimientos indígenas.

Para salvaguardar tanta riqueza y compartirla con el mundo, en este barrio hoy se desarrolla un proyecto de autogestión comunitaria, que contempla una ruta arqueológica, histórica y gastronómica, que reviva la actividad económica local.

“Nosotros en Tibes tenemos un proyecto turístico arqueológico. Ya tenemos hasta una ruta hecha y todo”, destacó el educador y arqueólogo Ernie Xavier Rivera Collazo, quien avaló la recién iniciativa del senador José Pérez Rosa, del Distrito de Arecibo, quien radicó la Resolución del Senado 205 para promover el “Turismo Arqueológico Puertorriqueño” o el “Arqueoturismo Puertorriqueño”.

El también profesor de Historia destacó que, más allá del Centro Ceremonial Indígena de Tibes, que administra el Gobierno Municipal de Ponce, el barrio cuenta con diversos lugares de interés turístico y arqueológico, como el yacimiento Jácana y la Hacienda Burene, entre otros.

“La idea es desarrollar el turismo arqueológico y que sea la propia comunidad la que corra con todo esto”, apuntó el maestro de 36 años de edad, cuyos estudiantes de la Escuela Manuel González Pató ya han aprovechado las excursiones educativas que ha organizado con el pasar de los años y en las que se ha incubado el modelo de propuesta para esta iniciativa comunitaria.

Como recordó Ernie, el barrio sufrió el desplazamiento de cientos de vecinos para la construcción de la represa Portugués. “A los últimos que sacaron de Tibes, fue a mi papá, mi mamá y a mí, y nos sacaron como en el 2004”.

Pero fue en el 2010 que, junto a otros residentes de su generación, comenzó a rescatar las tradiciones del barrio y tomó la iniciativa de dar a conocerlas. “Hemos ido rescatando esas tradiciones de Tibes, enseñándolas a los jóvenes, porque si eso se corta, se corta la tradición de Tibes, un barrio que tiene más de mil años”.

Diamante por pulir

Como destacó, Tibes es una comunidad con gran potencial para ser autosustentable económicamente mediante el turismo arqueológico.

“En Tibes hay mucho desempleo, sobre todo los jóvenes que salen de cuarto año y no tienen nada que hacer. Este proyecto va a ser de gran ayuda. Lo he conversado con los muchachos del barrio y ellos están bien entusiasmados con el proyecto”.

Los empleos, agregó, pueden surgir desde la necesidad de guías turísticos hasta quioscos de comida típica y artesanías, entre otros.

“Además de ser mi barrio y el lugar donde me crié, (Tibes) tiene gastronomía, sitios arqueológicos de la época precolombina, de la época indígena, sitios del periodo histórico después de la llegada de los Europeos, tiene cementerios de coléricos y de la época indígena, tiene arquitectura de casas de más de cien años, tiene todo para desarrollarse”, detalló el historiador.

Lo único que hasta ahora se ha desarrollado como punto de interés turístico, es su Centro Ceremonial Indígena. Empero, “el Parque tiene un almacén de piezas que está en total abandono”.

Entonces, la comunidad busca tomar la Escuela Julio S. Rivas -que ubica en la carretera PR-503 en el sector Aguacate- que lleva más de dos décadas cerrada, para levantar allí el Museo Comunitario de la Historia de Tibes “para contar toda la historia, desde la época indígena hasta hoy”.

“La idea es desarrollar el turismo arqueológico y que sea la propia comunidad la que corra con todo esto”, explicó el profesor Ernie Rivera Collazo.