Descargan casi tres mil toneladas de cenizas tóxicas en Tallaboa

Al final del operativo policial, que requirió alrededor de 300 agentes y se extendió hasta la mañana del jueves, 145 camiones cargados con alrededor de 2,900 toneladas de residuos de carbón entraron al vertedero EC Waste de Peñuelas.

Foto: Jason Rodríguez Grafal

Pretendían proyectar al país que las cenizas tóxicas de carbón estaban prohibidas en Puerto Rico. Sin embargo, desde el momento en que se firmó la controversial Ley 40, la confrontación lucía inminente.

El tiempo lo confirmó.

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Ocurrió en la madrugada del pasado miércoles, 12 de julio, mientras el país dormía. A solo minutos de la medianoche, un nuevo enfrentamiento coaguló entre vecinos de Tallaboa en Peñuelas y unidades especializadas de la Policía.

Tras una hora de operativo para el que se movilizaron decenas de vehículos oficiales y hasta un helicóptero, más de 200 agentes de la Fuerza de Choque y Operaciones Tácticas tomaron por la fuerza el área donde se organizaban protestas.

Acto seguido, los primeros 34 camiones repletos con cenizas de carbón de la plata AES en Guayama entraron a toda prisa a Peñuelas, escoltados por patrullas y motoras de la Policía, para descargar todo su contenido en el vertedero operado por la empresa EC Waste.

En un ambiente hostil, oscuro y confuso, comenzaron los empujones entre vecinos y agentes, al tiempo en que resonaban gritos de “abusadores”, “cobardes” y “traidores”.

Al final del operativo policial que se extendió hasta la mañana del jueves, 145 camiones cargados con alrededor de 2,900 toneladas de residuos de carbón entraron al vertedero.

Desde entonces, AES no ha justificado el “uso comercial beneficioso” que se le dará a la monumental descarga, como requiere la Ley 40; al tiempo que la Junta de Calidad Ambiental (JCA) no ha inspeccionado la zona.

A su vez, la alta gerencia de la Policía de Puerto Rico tampoco ha informado cuánto le ha costado al erario asignar cientos de policías para escoltar y permitir la entrada de los camiones, y mantener el perímetro a lo largo de la pasada semana.

“Esto es indefendible. No hay forma que una persona cuerda vea esto y piense que esto está bien”, declaró uno de los portavoces del Campamento Contra las Cenizas de Peñuelas, José Sáez Cintrón. “Esto no es otra cosa que un gobierno arrodillado utilizando los recursos del pueblo para suprimir a su propia gente y prestarse para las pocavergüenzas de unos empresarios inescrupulosos”.

“Mira como hacen las cosas. Por la fuerza, en la oscuridad de la noche, mientras la gente duerme. Con intimidación y con violencia. Esto es lo que querían, esto es lo que legislaron. Atentos a los que ahora vendrán a defender esta barbaridad”, advirtió.

Durante la primera intervención ocurrió el arresto de los activistas del Comité Pro Salud, Desarrollo y Ambiente de Tallaboa Luis Martínez Acosta, Orlando Flores, José Manuel Díaz Pérez y Jimmy Borrero Costas. Este último fue candidato a la Alcaldía de Peñuelas en el 2016 por el Partido Independentista Puertorriqueño.

Borrero Costas fue detenido a solo minutos de haber iniciado el primer operativo, por presuntamente violentar una orden de desacato que el pasado año había sido anulada.

Ante esta incongruencia, la uniformada posteriormente cambió su señalamiento a “Obstrucción a la Justicia”, aun cuando al momento de su arresto el líder comunitario se hallaba en una propiedad privada adyacente al operativo.

Los cuatro manifestantes fueron dejados en libertad pasadas las 2:00 de la madrugada y tras salir del vertedero el primer convoy de camiones.

Acorralados y a toda prisa

No obstante, otros 25 camiones igualmente escoltados penetraron al vertedero de EC Waste a las 8:00 de la mañana del miércoles.

En esta ocasión, dos manifestantes fueron arrestados por presuntamente resistirse a desalojar la ruta por la que los camiones entrarían.

Asimismo, pasada la medianoche del jueves la Policía cercó con vallas y una línea casi impenetrable de agentes el área del campamento contra de las cenizas, impidiendo el libre movimiento de los manifestantes por la vía pública.

Esa noche, otros 44 camiones ingresaron al vertedero, una de las más grandes caravanas registradas hasta el momento, con aproximadamente 880 toneladas de cenizas.

Aun así, algunos manifestantes lograron romper el perímetro y se acostaron en la vía pública para obstruir la entrada de los camiones. Todos fueron removidos forzosamente por la Policía.

Coordinada colaboración

Los operativos ejecutados por la Policía levantaron nuevas interrogantes sobre el nivel de colaboración entre AES y la uniformada. Según trascendió, la coordinación se ha extendido, incluso, a La Fortaleza.

Como constató La Perla del Sur, el primer operativo policial en Peñuelas coincidió exactamente con la salida de decenas de camiones de los predios de AES en Guayama. Ambos sucesos ocurrieron poco antes de las 11:00 de la noche del martes, 11 de julio. Al inicio y final del convoy, patrullas y motoras oficiales daban escolta.

Incluso, a las 10:00 de la noche se constató cómo una patrulla de la Policía daba rondas preventivas a la planta AES, por la carretera PR-3 y la PR-710, mientras otras cinco controlaban la vía de acceso al lote industrial de la empresa.

Para garantizarle un camino expedito en su ruta de Guayama a Peñuelas, este medio también documentó cómo la caravana ocupó los dos carriles de la PR-52, mientras parte de la escolta bloqueaba todas las vías de acceso e impedía a todo conductor penetrar el convoy.

“Ver cómo la Policía vino escoltando a los camiones fue algo totalmente vergonzoso. Fue un acto bochornoso para la Policía y el gobierno y por eso es que decidieron hacer esto tarde en la noche. Se han comportado como empleados de AES y los vertederos. Claramente han venido aquí para hacer un trabajo de guardia de seguridad privada”, sentenció uno de los representantes legales de los manifestantes, Jaime Ruberté Santiago.

“Ciertamente, todo lo que ha ocurrido aquí es inmoral, absolutamente inmoral”, añadió.

Detienen el tránsito y retan el perímetro

La Policía volvió a colaborar con AES y EC Waste en la mañana del pasado jueves para escoltar y facilitar la entrada de otros 42 camiones con cenizas tóxicas al vertedero peñolano.

Para esta cuarta ronda, los camiones fueron desviados por el área de las petroquímicas, accediendo por la PR-385, mientras la uniformada bloqueaba el tránsito procedente de la PR-2.

Mientras entraban a alta velocidad al área, un manifestante identificado como Elvis Vázquez fue arrestado y detenido durante casi 12 horas. Al joven se le formularon cargos por “Obstrucción a la Justicia” y “Motín”. Al día siguiente, el Tribunal de Ponce declaró “No causa”.

Previo a ese arresto, un grupo de sobre 30 activistas detuvieron temporeramente el tránsito en la PR-2, antes de cruzar a un camino municipal que da acceso al vertedero.

Desde allí, entraron a la zona restringida por la Policía y sorprendieron a decenas de agentes. Luego cruzaron toda la zona vedada y cantando consignas regresaron a su campamento.

Minutos más tarde, surgió un encontronazo entre policías y activistas, justo cuando hacían su salida los camiones que descargaron en el vertedero.

Marchan a oscuras

Al caer el sol, los manifestantes reunidos en el campamento denunciaron que la Policía gestionó que se interrumpiera el servicio de luminaria pública en la zona, hasta dejarlos a oscuras.

“Tanto que hablan de velar por la seguridad, pero ahora nos dejan aquí en la oscuridad. ¿Qué tan seguro es eso? Aquí hay personas mayores. Lo que denota es mala fe”, criticó Sáez Cintrón.

Aun así, cerca de 200 personas llegaron hasta el campamento y pasadas las 10:00 de la noche gran cantidad de ellos retomaron la línea de piquete frente al campamento.

Tras percatarse que la Policía había reducido significativamente su despliegue dentro del perímetro de seguridad, y al contar el área con torres de luz eléctrica, los manifestantes incursionaron al área vedada y establecieron un nuevo piquete -con guagua de sonido de la ULEES- justo al frente del camino que conduce para el vertedero.

En esta ocasión, la uniformada se mantuvo al margen y solicitó refuerzos, pero la Policía no intervino con los manifestantes.

Luego de varias horas en la línea de piquete, la Policía acogió los reclamos y gestionó la instalación de una torre de luz eléctrica cerca del campamento.

Logrado su propósito, los manifestantes regresaron al campamento pasada las 2:00 de la madrugada.

Se une Oscar López Rivera

Con la aurora del viernes, los activistas recibieron además la visita sorpresa del expreso político Oscar López Rivera, quien se solidarizó con la causa.

“Este es un momento que requiere mucha lucha y mucho apoyo. Todo el pueblo de Puerto Rico debe estar aquí, si verdaderamente creemos en la justicia y la libertad. Jamás debemos permitir que se nos abuse y se nos ponga la vida en peligro y eso es lo que está pasando aquí”, dijo López Rivera, quien catalogó las descargas de cenizas como un “crimen” contra los peñolanos.

“Estamos aquí con todo el respeto y el amor que este pueblo se merece”, añadió.

Acuden al tribunal

Al cierre de esta edición, el Comité Pro Salud, Desarrollo y Ambiente de Tallaboa reclamaba en el Tribunal de Primera Instancia de Ponce una Solicitud de Interdicto Provisional para frenar la descarga de cenizas en el vertedero peñolano.

En el recurso legal, se denuncia que tanto AES, como Peñuelas Valley Landfill, EC Waste, la Junta de Calidad Ambiental y los camioneros que transportan los residuos de carbón están violando la Ordenanza Municipal Número 13 de 2012-2013 y la recién aprobada Ley 40, que limita pero no prohíbe del todo el depósito de cenizas en los vertederos.

Según trascendió, el juez Mariano Vidal citó a las partes para el 11 de agosto.

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