Sigue vulnerable el proceso electoral

 

El proceso eleccionario al que el país se expondrá en menos de dos semanas aún no ha superado vulnerabilidades capaces de atentar contra la confiabilidad de los resultados, incluso, con la llegada del sistema de escrutinio electrónico.

Como denunció a La Perla del Sur un funcionario de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) -que solicitó salvaguardar su identidad por tratarse de información interna de la agencia- el mecanismo electrónico no atiende ni evita el “vaciado de listas”, practica ilegal por la que en elecciones pasadas han sido señalados funcionarios de los dos principales partidos políticos.

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“Las máquinas de escrutinio electrónico son muy seguras y van a contar todas las papeletas que entren a la urna. El problema que visualizamos es que todavía hay formas de manipular el proceso antes de cerrar la votación”, alertó.

“Las maquinas van a funcionar con éxito, pero las máquinas no controlan las papeletas que le van entrando. En ese proceso, fuera del escrutinio electrónico como tal, es donde aún hay posibilidades de que ocurra fraude electoral”, explicó.

Fraude vigente

El “vaciado de listas” consiste en la falsificación de firmas de electores que no asistieron a la elección, y la emisión de “votos fantasmas” con papeletas no utilizadas, antes de la hora de cierre.

En el pasado, se ha concretado cuando no existe representación de todos los candidatos o partidos en los centros de votación.

Tan reciente como en diciembre de 2014, dos personas se declararon culpables de fraude electoral por “vaciado de listas” durante la primaria del 2012 del Partido Popular Democrático (PPD) en Villalba.

“Puedo decir que en el caso del Distrito de Bayamón, durante el proceso de las elecciones pasadas, fue una cuestión bochornosa. Ahí, literalmente, los dos funcionarios que estaban de los partidos de mayoría se repartieron los votos y se pudo evidenciar en el recuento. Fue algo horroroso y que no debe volver a suceder en la historia electoral de Puerto Rico”, sostuvo el funcionario de la CEE.

Según la fuente, las máquinas de escrutinio electrónico permiten llevar un conteo en tiempo real de las papeletas que ya han sido depositadas en la urna. Este número, luego puede ser comparado con las listas de electores para, en cualquier momento del proceso, saber cuántas personas registradas no han acudido a votar.

La información podría ser utilizada por personas interesadas en cometer fraude.

“A las 2:00 de tarde yo puedo saber, según las listas, cuántos electores votaron ya. Como hay una cantidad fija de electores por colegio, yo puedo saber cuántos electores faltarían”, planteó.

“Con esto, minutos antes de cerrar la votación, puede haber vaciado de listas y la máquina simplemente va a contar las papeletas que entraron”, continuó.

Expuestos

Debido a esto, recalcó a todo aspirante la importancia de tener suficientes funcionarios en los colegios.

“Cuando no hay representación de partidos minoritarios, los delegados presentes se ponen de acuerdo para repartirse las papeletas, cinco minutos antes de que cierren”, sostuvo.

“Eso es algo que históricamente ha pasado y puede seguir ocurriendo, aunque tengamos el escrutinio electrónico. Todavía hay lagunas que hay que revisar”, abundó.

Por ello, hizo un llamado a la vigilancia por la pureza de los procesos.

“Aquí hay muchas, muchas cosas que aun se pueden mejorar. Ciertamente, el escrutinio electrónico es un paso de avance gigantesco en lo que es agilizar y garantizar que los votos se cuenten como es debido, pero en la cuestión mecánica de la elección aun hay muchas cosas que atender”, reiteró.

25 de mayo de 2016