Reviven mil y una anécdotas en la Escuela Abraham Lincoln de Ponce

Los invitados también fueron agasajados con la representación del tema Amanecer Borincano.

Foto: Florentino Velázquez

Un inusual tráfico de vehículos y transeúntes, así como las decenas de niños corriendo con vestimentas blancas y sombreros típicos por la calle Campeche de la barriada Bélgica, parecía anticipar que algo muy especial habría de ocurrir en la Escuela Abraham Lincoln de Ponce.

Pero las dudas se disiparon cuando los propios vecinos del barrio delataron con estusiasmo que se dirigían a un junte excepcional en el recibidor del plantel.

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“Tienen que firmar y copiar el año de graduación”, exclamaba desde el memorable vestíbulo Josefina Pacheco, la carismática líder de la organización comunitaria Los Hijos de Bélgica y orgullosa exalumna de la Clase 1965 en la Lincoln.

“Si copio el año de graduación me sacan la edad”, le contestó un sonriente Roberto Cruz, el mismo que a lo largo de dos décadas fuera legislador de la ciudad ante la Cámara de Representantes.

A pocos pasos, entretanto, el afamado pintor Wichie Torres explicaba a amigos y adolescentes que “en los ’50 yo caminaba desde el barrio San Antón hasta esta, mi querida escuela elemental”.

Y a él se sumaban a velocidad meteórica infinidad de testimonios de maestros, estudiantes y exalumnos que, al fin, daban vida a un sueño inconcluso, el Primer Encuentro Intergeneracional.

Una vida de logros

Con efervescencia a flor de piel, los invitados comenzaron a escuchar remembranzas y anécdotas de sus experiencias durante sus grados primarios. Incluso, hubo representación de las Clases del 1963 en adelante, en donde se destacó la presencia de reconocidos ponceños como Wichie, el exrepresentante Cruz, el director de Casa Paoli, Néstor Murray Irizarry; y Armado Pacheco, fundador del Grupo Patria y Cultura, entre otros.

La actividad surgió como respuesta a la amenaza del Departamento de Educación de cerrar el plantel el pasado mes de agosto; y tras la férrea batalla librada por los residentes de la comunidad Bélgica y los líderes de la Asociación Los Hijos de Bélgica se decidió realizar el primer encuentro intergeneracional para dar a conocer, tanto la calidad de enseñanza en este espacio como las historias de éxito de sus graduandos.

“Esta escuela ha dado mucho al país. Ha dado abogados, grandes deportistas, doctores, políticos, artistas. Hoy lo ven”, puntualizó en su alocución Josefina Pacheco. “Queremos también que los niños que están ahora puedan ver cuánto logramos con poco. Así que imagínate lo que pueden lograr hoy que lo tienen todo”, continuó mientras sostenía una camisa que leía “Lincoln por siempre”.

Pero los momentos más emotivos afloraron desde que se presentó el estudiante Adriel Rivera, quien declamó un poema escrito por Armando Pacheco de la Clase 1965, dedicado a la escuela.

“Esto es una hemorragia de emociones”, confesó emocionado el doctor Elvin Pacheco, egresado de la Clase 1963. “Estoy conteniendo las lágrimas, (porque) son demasiados recuerdos”.

“Esta escuela sigue siendo parte de nosotros”, recalcó por su parte José Archeval, quien junto a su grupo de bomba y plena amenizó parte de la actividad con canciones típicas de nuestra cultura, interpretadas por una madre e hija, ambas egresadas de la Escuela Lincoln.

La actividad incluyó la presentación del himno escolar, presentaciones artísticas de egresados de todas las edades y un bailable con estudiantes del plantel al ritmo de la canción “Amanecer borincano”.

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