Reclaman más poder legislativo en acción militar contra Estado Islámico

Foto: Visualhunt

Washington – Dos senadores reclamaron que el Congreso de Estados Unidos vote una nueva “autorización para el uso de la fuerza militar” centrada en la lucha contra los grupos terroristas Estado Islámico en Irak y Siria, Al Qaeda y los talibanes.

En una rueda de prensa en el centro de estudios políticos Wilson Center, el senador republicano Jeff Flake y el demócrata Tim Kaine, defendieron su propuesta para actualizar la autorización militar que el gobierno obtuvo en 2001, tras los atentados del 11 de septiembre.

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Desde entonces, los diferentes gobiernos han ampliado dicha autorización más allá de su propósito original, que era atacar a los autores de los atentados más sangrientos cometidos contra Estados Unidos.

Los dos senadores, miembros ambos del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, buscan que el Congreso supervise qué grupos terroristas son un objetivo de Estados Unidos y quién puede ser considerado uno de sus “asociados”, en qué países puede tener lugar la acción militar y qué duración determinada debe tener.

“Tenemos un nuevo Gobierno pero también un nuevo mundo en el que la guerra es contra actores no estatales, y por ello existe una nueva oportunidad para una nueva propuesta legislativa”, aseguró Kaine, que fue el candidato demócrata a la vice-presidencia en las pasadas elecciones de noviembre.

El legislador explicó que la iniciativa que presenta con Flake consta de una definición más específica de la lucha contra los grupos terroristas, que no se identifican con zonas geográficas concretas, establece que la autorización sea de cinco años, y se aplique sobre una lista de grupos asociados a los terroristas que presente la Casa Blanca y que el Congreso debe desautorizar.

La última vez que los legisladores pidieron ser consultados sobre las acciones militares fue cuando el actual presidente, Donald Trump, ordenó el bombardeo del 6 de abril contra la base aérea de Shayrat como represalia a un ataque con armas químicas atribuido al régimen de Siria que acabó con la vida de unos 80 civiles.

Por su parte, Flake reclamó que la mayoría de los miembros del Congreso aún no habían sido elegidos cuando se celebró el debate y la votación sobre la última autorización durante el Gobierno del expresidente Barack Obama.

“Nuestro ejército, nuestros aliados, pero también nuestros enemigos, tienen que saber en qué posición se encuentra el país y qué estrategia queremos seguir”, añadió.

Obama solicitó en varias ocasiones una nueva autorización específica para adaptarse mejor a las necesidades del momento y poner de manifiesto el apoyo del Congreso, aunque nunca le fue concedida y siguió haciendo uso de la emitida en 2001.

“Perdimos la oportunidad de redefinir la estrategia militar y antiterrorista de Estados Unidos tras la muerte de (Osama) bin Laden. No fuimos capaces de dar un paso atrás y repensar la estrategia en un mundo que había cambiado en ese momento”, aseguró Kaine.