Ponce: próximo al 80 por ciento del restablecimiento eléctrico

Los avances observados en Ponce, Yauco y Guayanilla contrastan con los municipios de Maunabo, Patillas y Arroyo, donde a 56 días del evento atmosférico aún no existe un solo cliente con servicio.

Puede confirmarse a plena vista, en horas de la noche, desde cualquier punto que permita una vista panorámica de la Ciudad Señorial. La luz ha regresado a gran parte de Ponce.

Según datos oficiales de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), el 78.3 por ciento de sus 68,545 abonados en la ciudad ya cuentan con servicio eléctrico, a ocho semanas del paso del huracán María.

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La recuperación energética en Ponce supera, incluso, la media nacional de 48.7 por ciento reportada por la corporación pública y se adelanta en casi dos semanas a las metas establecidas por el gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

“Hemos tenido un gran avance, en lo que porcentaje de recuperación se refiere. En Ponce hubo menos daños que en otros municipios del sureste, pero la realidad es que las brigadas han echado el resto”, afirmó el ingeniero Rafael Rodríguez Torres, administrador regional de Operaciones Técnicas de la AEE en el Sur.

Al cierre de esta edición, la AEE trabajaba en la instalación de postes en los sectores de Villa Grillasca, Villa Flores, La Playa, La Ponderosa, Perla del Sur, Clausells, Avenida Fagot y la calle Concordia.

Aunque las obras en estos sectores deben completarse para el 15 o 16 de noviembre, las tareas en Villa Grillasca continuarán hasta el 28 de noviembre, mientras que en la Avenida Fagot se extenderán hasta el 4 de diciembre, según la hoja oficial de tareas de la AEE obtenida por La Perla del Sur.

“En Ponce ahora estamos trabajando con los bolsillos, que son las zonas que se quedan para lo último, porque son trabajos un poco más complejos para energizar y con menos clientes. Al principio buscamos energizar muchos clientes con pocos trabajos. Ahora es un poco más lento porque son pocos clientes con tareas que toman más tiempo”, explicó Rodríguez Torres.

“Son postes y líneas que se rompieron en los patios de las casas y por eso son de difícil acceso”, abundó.

Aunque no pudo precisar cuándo espera acabar con todos los “bolsillos”, se mostró confiado en cumplir con la meta de energizar el 95 por ciento para el 15 de diciembre, según anunciado por el gobernador.

Por otra parte, Rodríguez Torres informó que el 54.1 por ciento de los clientes en el pueblo de Yauco ya cuentan con el servicio, convirtiéndose en el segundo municipio sureño de mayor avance.

A este le sigue de cerca Guayanilla, con el 53.9 por ciento de sus 8,625 abonados con servicio.

Por debajo de la media nacional

No obstante, los avances observados en Ponce, Yauco y Guayanilla contrastan con otros 11 municipios sureños, donde el porcentaje de hogares y negocios energizados aún está por debajo de la media nacional de 48.7 por ciento.

De hecho, en los municipios de Maunabo, Patillas y Arroyo -donde reside una población combinada de 47,680 puertorriqueños- aún no existe un solo cliente con servicio eléctrico, a 56 días del evento atmosférico.

Estos forman parte de una lista de 21 municipios que permanecen a oscuras, en su totalidad.

“En Maunabo y Patillas fue devastado el sistema que alimenta las subestaciones de esa área. Ellos están eléctricamente incomunicados y eso nos va a tardar un poquito más en llegar”, planteó Rodríguez Torres.

“Estamos en comunicaciones con las compañías extranjeras que nos van a dar apoyo. En esa área va a estar trabajando el personal de Cobra Energy”, añadió.

En Villalba, solamente el 16 por ciento de los clientes de la AEE han recobrado el servicio, a pesar de la reactivación de la central hidroeléctrica de Aceituna, un proyecto realizado en conjunto por el Gobierno Municipal y la corporación pública.

“La subestación de la planta hidroeléctrica no tiene gran capacidad. Pudimos energizar el casco del pueblo, Medtronics, algunas residencias y una que otra urbanización, pero hasta que no terminemos con una línea de 115 (mil voltios) que tiene nueve estructuras en el suelo -desde la subestación de Juana Díaz hasta la subestación de Toa Vaca- no va a ser posible completar la reconstrucción del sistema en Villalba”, continuó el funcionario.

Entre los municipios más afectados de la zona también figura Coamo, donde a ocho semanas del huracán menos de una tercera parte de los abonados (30.9 por ciento) cuenta con servicio eléctrico.

El pasado 6 de noviembre, el alcalde Juan Carlos García Padilla fue enfático en su reclamo de más atención de la AEE.

“Conocemos la situación que pasamos y la magnitud del evento, pero a Coamo solo llegaron cinco empleados de la AEE, sin equipo y sin postes, pero aún así han hecho lo humanamente posible por ayudar a energizar la ciudad”.

“Exigimos que asignen nuevas brigadas a nuestro pueblo. La gente del barrio Santa Catalina, Pedro García y Cuyón son tan importantes como los que viven en Guaynabo, Condado, y otros pueblos de la zona metropolitana”, sostuvo.

La situación se repite en municipios como Salinas (39.4 por ciento), Guánica (41.9 por ciento), Juana Díaz (43.6 por ciento) y Peñuelas (43.7 por ciento) y Santa Isabel (45.4 por ciento).

“No tenemos muchas brigadas, pero si tenemos brigadas contratadas localmente y estamos coordinando con ellos para que nos den el apoyo necesario para reforzar la reconstrucción del sistema eléctrico en pueblos como Coamo, Juana Díaz y Villalba”, respondido Rodríguez Torres.

En Peñuelas, donde opera la planta de EcoEléctrica, grupos comunitarios han denunciado un supuesto patrón de discrimen.

No obstante, Rodríguez Torres afirmó que el retraso se debió a dificultades para energizar una subestación.

“Tuvimos problemas con la línea que suple la subestación del pueblo. La línea de 38 mil voltios se cayó y debido a las lluvias y la geografía del lugar, tardamos tres semanas en lo que pudimos acceder con la ayuda del Municipio”, dijo.

En Guayama, donde aún permanece inoperante la carbonera de AES, menos de la mitad (44 por ciento) cuenta con servicio eléctrico. La cifra equivale a 8,925 clientes.

“La complicación principal que tuvimos en Guayama fue una línea de 115 mil voltios que se vio afectada y hasta tanto no pudimos restablecerla, no pudimos energizar la subestación de Jobos. La única otra forma de energizarlo era de Salinas a Guayama, pero esas líneas también se cayeron”, afirmó Rodríguez Torres.

Denuncia desorganización y discrimen

Aún así, el expresidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), Ricardo Santos Ramos, atribuyó la discrepancia entre los municipios sureños a la falta de un plan para atender las necesidades de los pueblos más pequeños.

En muchas instancias, indicó, han sido brigadas independientes trabajando con los alcaldes quienes han logrado levantar parte del sistema eléctrico en municipios pequeños, sin instrucciones u órdenes de la AEE a nivel central.

Asimismo, acusó al Estado y a la gerencia de la AEE de discriminar contra la zona sur en la asignación de recursos y personal.

“A mí me parece que es un crimen lo que se está cometiendo contra la gente del sur y la gente de la montaña, en lo que se refiere a la respuesta de la Autoridad durante esta emergencia. La AEE se ha valido de excusas baratas para no hacer lo que tiene que hacer”, sostuvo.

“En el área sur no hay problemas de generación de energía porque ahí es donde hay la mayor producción. Tampoco hay grandes problemas de transmisión. El problema es la distribución, pero como no hay suficiente brigadas y materiales asignados, todo se estanca”, continuó.

“No es prioridad para la Autoridad darle atención rápida a las zonas residenciales del área sur. No hay otra explicación”, añadió.

El expresidente de la UTIER criticó además el que sectores cercanos a las plantas generatrices en el sur aún no cuenten con servicio, mientras parte de la producción de estos es utilizada para energizar la zona metropolitana.

“No tiene ninguna justificación. Si alguien tiene derecho a tener luz, son las personas que viven cerca de esas plantas generatrices, que tienen un costo ambiental horrible”, sentenció.

“Mi recomendación a la gente de las áreas adyacentes de las plantas es a que no se queden con los brazos cruzados. Tenemos que romper el ‘shock’ del huracán y tirarnos a las calles. Hay que protestar y exigir, para que se respete el derecho que tiene la gente del sur, de las áreas adyacentes a las plantas, a que con prioridad se le energice sus viviendas”, concluyó.