Nueva estocada amenaza a los empleados municipales de Ponce

Una nueva directriz de la alcaldesa María Meléndez Altieri obligará a la mayoría de los sobre mil empleados del ayuntamiento a acogerse a un horario regulado de cuatro horas diarias, que dificultará su permanencia en un segundo empleo.

Foto archivo

Los empleados municipales de Ponce que han optado por conseguir un segundo empleo para compensar su prolongada pérdida de ingresos podrían exponerse a un nuevo dilema: escoger entre esta entrada extra o abandonar el ayuntamiento.

Una nueva directriz de la alcaldesa María Meléndez Altieri obligará a la mayoría de los sobre mil empleados del ayuntamiento a acogerse a un horario regulado de cuatro horas diarias, por cinco días, como parte de un nuevo esquema de reducción de jornada y sueldo a 20 horas semanales.

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Con esta orden, se elimina la flexibilidad que tenían los empleados (Ordenanza #74 de 2013-

2014) para acordar ajustes a sus horarios de manera que pudieran cumplir sus 20 horas de trabajo y, a la vez, mantener un segundo empleo a tiempo parcial.

Se trata del más reciente golpe a los empleados del ayuntamiento, que desde abril de 2013 han experimentado el recorte de su sueldo por el defalque de las finanzas municipales.

Este último los ha privado de los servicios de la Administración de Sistemas de Retiro (ASR) desde mayo de 2014, por el insistente incumplimiento de pago de retenciones por parte de la Administración Municipal.

Ante esto, empleados consultados por La Perla del Sur denunciaron que la eliminación del horario flexible no tiene otro propósito que no sea ejercer presión para que empleados municipales renuncien a sus puestos, lo cual consideran un “despido constructivo”.

Encerrona

A juicio de la portavoz de los empleados no unionados del Municipio de Ponce, Marlese Sifre Rodríguez, la movida denota mala fe por parte de la alcaldesa y la administración.

“Esto ha llegado al extremo de que le dicen a los empleados ‘lo tomas o lo dejas y te vas’. Es la manera más burda de crear una presión al empleado para que renuncie”, sentenció Sifre Rodríguez. “Con esto te rompen el día y te ponen en una situación en la que no puedes cumplir con ese segundo trabajo”.

“Si fuera que al empleado le vas a devolver sus 40 horas, pero tras que quitan la mitad del sueldo y te ponen a cobrar una miseria, ahora te quieren imponer un horario que en muchos casos obliga al empleado a escoger entre su puesto en el municipio y su segundo trabajo”, añadió.

Por otra parte, la presidenta de la asociación de Empleados Municipales, Mayra Rivera Nazario, denunció que la Administración se ha negado incluso a hacer acuerdos o ajustes de horarios con personas matriculadas en clases universitarias, obligándoles en algunos casos a escoger entre su empleo y sus estudios.

“La respuesta de los directivos, que citan a la alcaldesa, es que no hay acuerdo que valga. Es irse a los extremos”, sentenció.

“De hecho, hay un caso de un empleado que tuvo que acogerse a una licencia por enfermedad hasta el 21 de agosto porque el patrono no le quiso aceptar una certificación de un especialista que decía que tiene que ir a terapia de 11:30 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde”, añadió. “El director de la dependencia le dijo claramente que no”.

Según Rivera Nazario, otros empleados podrían enfrentar dificultades para cualificar para el beneficio por desempleo parcial, ya que la administración ya no estará permitiendo que empleados puedan reponer horas perdidas por alguna ausencia, a menos que sea el mismo día.

“Si tienes alguna cita médica en la mañana y se extiende, por lo que no puedes reponerlo en la tarde, pierdes las horas. Aunque las cargues a vacaciones, solo tendrías 16 horas trabajadas y el Departamento del Trabajo de exige por lo menos 20 horas”, sostuvo.

Doble discurso

La movida contradice el discurso público de la administración municipal que, en el 2014 promovía que empleados con reducción de jornada buscaran un segundo empleo en la empresa privada para suplementar sus ingresos.

En una carta a los empleados, fechada el 15 de agosto de ese año, el entonces administrador de la Ciudad, Eliezer Velázquez Quiles, alegó que la alcaldesa “ha realizado múltiples gestiones con la empresa privada para identificar oportunidades de empleo para los empleados municipales con reducción”.

En la carta se destaca incluso que Meléndez Altieri autorizó que empleados municipales con reducción de jornada sometieran solicitudes de empleos a empresas privadas, a través de la Oficina de Recursos Humanos Municipal, para facilitar dicha gestión.

La administración municipal incluso aprobó mediante la Ordenanza 76 del 2013-2014 un crédito contributivo de $250 para empresas privadas que contrataran a empleados municipales en reducción de jornada.

“La misma alcaldesa, de forma tácita, ha recomendado un segundo empleo. Ahora no pude venir a discriminar y obligar a un empleado a un horario fijo de cuatro horas los cinco días de la semana, sin tomar en consideración que hay personas que dependen de ese segundo empleo para subsistir ante el recorte que ella misma impuso”, puntualizó Sifre Rodríguez.

Complicaciones de servicios

Por último, ambas empleadas coincidieron que no todas las dependencias pueden ajustarse a la nueva directriz, por la naturaleza de sus funciones.

Entre ellas, entidades como Obras Públicas, Ornato, Control Ambiental y Transporte.

Este Semanario supo que varios directores de dependencias solicitaron una reunión con la alcaldesa el pasado lunes para presentarles las complicaciones operacionales y administrativas que les presenta encajonar a los empleados en un horario fijo de cuatro horas diarias.

No obstante, sus argumentos fueron rechazados por la administración.

En consecuencia, la Asociación de Empleados Municipales radicó una demanda contra el Gobierno Municipal de Ponce donde solicita el cese y desista del Plan de Operaciones -que incluye el ajuste a los horarios de trabajo-, el pago por concepto del “enfermito” y que se envíe las remesas adeudadas a la Administración del Sistema de Retiro y a la Asociación de Empleados del Estado Libre Asociado (AEELA).