Mercancía para Puerto Rico se está quedando en Estados Unidos

MIDA urge que se abra espacio en los barcos para allegar a la isla suministros y poder encaminar la cadena de abastos en los supermercados

Suministrada

El licenciado Manuel Reyes Alfonso, vice presidente de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), explicó cómo todavía Puerto Rico enfrenta el problema de mercancía que se queda en Estados Unidos, porque hay poco espacio en los barcos para traer los abastos a la Isla.

El abogado reconoció que aunque hace un par de semanas la Agencia Federal de Manejo de Emergencia (FEMA) dijo que estaría resolviendo el problema, todavía la industria y el comercio enfrentan retos para allegar a Puerto Rico los abastos de agua embotellada -entre otros productos- para encaminar la cadena de distribución hacia los supermercados.

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Como consecuencia de esta crisis, Reyes Alfonso resumió que muchos comercios están amenazados de un cierre de operaciones, porque no se hacen sostenibles en medio de esta pausa comercial y tener que importar mercancía que no está disponible en la Isla. Se estima que unos 5,000 comercios se ven amenazados, con un efecto cascada que podría llegar a los 15,000 negocios afectados.

Resulta que, previo al azote del huracán María, Puerto Rico se suplía de los elaboradores locales de agua para consumo. Tras el evento atmosférico estos elaboradores sufrieron daños, que les impidieron operar de inmediato al cien porciento de su capacidad, reduciendo así los abastos del producto en el comercio.

A esto se suma que “FEMA empieza a adquirir productos -incluyendo agua- localmente”, explicó Reyez Alfonso. “Esto es algo que limita la disponiblidad de ese producto para la cadena regular de abastos”, acotó.

Entonces los importadores y detallistas buscaron alternativas en el exterior, pero como esta actividad comercial no solía hacerse normalmente, no se dieron cuenta de que tal cantidad adicional de furgones en los puertos no tenían prácticamente cabida a su llegada. “Es otro problema que hemos estado identificando, la falta de espacio en los barcos y falta de equipo, porque ha habido una importación de agua que antes no ocurría”, dijo.

Reyes Alfonso sumó, que también FEMA -aparte de aquirir el producto localmente- empezó a importar ese y otros productos que ocuparon bastante espacio en los barcos que normalmente se asignaban al sector comercial en Puerto Rico.

“El proceso de ayudas estaba compitiendo en recursos con la cadena de abastos regular”, reiteró, detallando que primero Fema ocupó los suministros de agua local; y segundo, ocupó el espacio en los barcos. “Hemos identificado que estamos compitiendo con equipo, entiéndase chasis, contenedores, neveras (contenedores refrigerados), y choferes, tanto en Estados Unidos como aquí”.

Según Reyes Alfonso, FEMA se comprometió a resolver el asunto. “Entiendo que canceló la compra de producto local y estaba tratando de salirse del espacio que ocupaba en los barcos”, acotó, sentenciando que hasta la pasada semana el asunto no se había resuelto.

“Hoy todavía nos está llegando (información) de socios, de que la mercancía se les está quedando en los Estados Unidos. No está llegando como nosotros quisieramos, y en parte ha sido por la falta de capacidad y falta de espacio en los barcos”.

Dijo que este incremento de importaciones incluyen el agua, pero también otras cosas, como lo son los generadores de energía eléctrica, el aceite que utilizan estas plantas, piezas, y demás productos no perecederos. También la industria agrícola -por encima del 85% de alimentos que importa regularmente- ha tenido que importar productos que antes producía localmente.

“Estamos insistiendo en que se añada capacidad. Que FEMA o el gobierno local busque las alternativas. Navieras ha dicho que van a añadir capacidad pero nosotros todavía pensamos que no son suficientes los números que piensan añadir. Esto requiere que los navieros actuales añadan más barcazas y más equipo”, puntualizó.

Piden nueva apertura a la exención de Ley de Cabotaje

Reyes Alfonso celebró que durante los diez días que el Congreso de Estados Unidos concedió una exención a la Ley de Cabotaje, permitiendo la entrada de barcos mercantiles bajo otra bandera, entraron 11 embarcaciones con suministros.

“La posición de MIDA por décadas ha sido que no deben existir las Leyes de Cabotaje”, afirmó, destacando que en el contexto de esta emergencia ha sido evidente la necesidad de añadir capacidad a los navieros.

Empero, pese a que entraron 11 barcos en diez días, reiteró que un comprador necesitaría más de ese tiempo para enterarse de la posibilidad de traer mercancía y proceder. “Ese tipo de excención pudo haber tenido más beneficios”, acotó. “Una excención (a la Ley de Cabotaje) a más largo plazo quizás hubiese servido más”, añadió.

Reyes Alfonso no descarta que en un futuro cercano el problema de abastos en Puerto Rico se resuelva. Al momento la industria trata de “reabastecer una cadena que se vació”.

“Es importante que se analice cuál hubiese podido ser la reacción, cuán rápido pudimos haber estado en mejores condiciones, cuánto pudimos haber adelantado la situación del país si hubiéramos tenido todas las herramientas, incluyendo una excención más larga a las Leyes de Cabotaje”, concluyó.

El vicepresidente de Mida recordó que al momento existen cuatro proyectos de ley en el Congreso federal, relacionados al tema de las Leyes de Cabotaje, por lo que exhortó a la Comisionada Residente en Washington, Jenniffer González, así como al gobierno central, a cabildear e insistir en el tema.