Más allá del hábito: las Hermanas Dominicas

El impacto directo de la obra social que realizan las Hermanas Dominicas solamente en Guánica ya alcanza a 5,706 personas.

Foto Florentino Velázquez

El amor al prójimo se expresa de muchas maneras: se manifiesta desde el momento en que se tiende una mano al necesitado e, incluso, cuando se lucha por aunar los recursos necesarios para mejorar su calidad de vida.

En este afán, Sor Julia Cintrón ocupa sus manos día tras día, sin descanso, impulsando ayuda directa a familias en necesidad desde el Instituto para el Desarrollo Integral del Individuo, la Familia y la Comunidad (IDIIFCO), un proyecto gestado por la congregación católica de las Hermanas Dominicas de Fátima.

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Para conocer su alcance, viajamos hasta la sede que habilitaron las religiosas en la barriada Esperanza de Guánica, allá para el año 1993. Y para lograrlo atravesamos un “espagueti de calles” angostas, enmarcadas por humildes residencias que desvelan el perfil de una comunidad en necesidad.

Allí, en la esquina D de la calle 4, ya se levanta el segundo piso de las oficinas donde Sor Julia se mueve del escritorio a la computadora, con las manos ocupadas entre papeles, el teléfono y las llamadas de crisis: desde la señora que llega buscando ayuda, el recurso que sale a la calle a prestar servicio, y las llaves que agarra para salir a buscar al Señor en el Santísimo, que más tarde se ofrece en el sacramento de la comunión.

Porque eso y más significa IDIIFCO, una incesante gesta que entre sus múltiples servicios brinda educación vocacional y ayuda emocional a jóvenes, además de talleres de prevención para reducir la incidencia de violencia familiar y provee servicios de salud mental y orientación a víctimas de violencia y agresión sexual.

“Ahora mismo estamos con un proyecto de ampliación de las facilidades, porque esto se nos ha quedado chiquito”, destacó la religiosa.

“Estamos haciendo actividades para recaudar fondos y ya hemos empezado. Se está empañetando (de cemento las paredes), se pusieron ventanas, techo y todo. El costo va saliendo casi en los $75 mil”, continuó tras explicar que ya han solicitado cerca de $35 mil en propuestas.

El impacto directo de la obra que realizan las Hermanas Dominicas desde Guánica alcanza ya a 5,706 personas, según datos recogidos de sus registros.

De manera indirecta, sin embargo, se estima que tres millones de personas se benefician de sus servicios a través de ferias, mesas informativas, impactos escolares, comunitarios y programas de radio por las ondas de Católica Radio, La Buena de Yauco, Radio Isla y Radio Antillas.

Entretanto, todo el componente de trabajadores sociales, psicólogos, terapistas, asesores legales, intervención en crisis, evaluaciones, terapias, cursos y talleres ocupacionales dependen que un presupuesto operacional alimentado por propuestas de fondos privados, federales y estatales.

Sin embargo, las propuestas aprobadas no cubren gastos de la parte administrativa, como lo son las utilidades o el material didáctico, por lo que dependen de donaciones y la recaudación de fondos, así como las demás obras de caridad.

“Nosotros tenemos programas como Prevención y Educación en Bellas Artes Integradas, para niños y jovenes, para que no caigan en la delincuencia; tenemos Adiestramiento y Alcance a la Superación, que son cursos técnicos aprobados por el Consejo de Educación para que las personas puedan tener sustentabilidad financiera”.

De gual modo, las religiosas dan vida a UNECONVIDO, un proyecto mediante el cual se unen esfuerzos contra la violencia doméstica; otro de Víctimas Enfrentando Retos Superando Obstáculos (VERSO); y el proyecto MIGI, que mediante tutorías previene la deserción escolar.

“Todos los meses vamos a la escuela a impactar con profesionales para que cultiven los valores. Dentro de ese programa llevamos a cabo el proyecto Familia, que es una forma de educar a los padres sobre la forma adecuada y saludable de educar a sus hijos”, explica Sor Julia.

Y es que, luego de realizar estudios de necesidad junto a líderes de las comunidades, las Hermanas Dominicas identificaron que debían atender a una población afectada por el desempleo, la deserción escolar, los embarazos en adolescentes, la adicción a drogas, el alcoholismo, el maltrato a menores y la violencia doméstica, entre otros males sociales.

Los casos de víctimas de violencia les son referidos tanto por el Departamento de Justicia, de la Familia y otras personas de la comunidad que llegan voluntariamente buscando ayuda.

“En el 2016 se atendieron 406 casos psicológicos de terapia familiar y de trabajo social en seguimiento, 389 orientaciones y consejerías, 329 terapias individualizadas, 60 terapias grupales, 212 llamadas de crisis, 39 asesorías legales, 194 coordinaciones de servicios y 2,641 horas de servicios de los practicantes de psicología y trabajo social que asisten en el centro”, detalla un informe de trabajos entregado a La Perla del Sur.

Algunos recursos económicos llegan a través de entidades como Fondos Unidos, Fondos Legislativos, ADFAN, Cáritas de Puerto Rico, Fundación Banco Popular, Departamento de Justicia y el Fondo Operacional.

Su actividad cumbre

No obstante, muchas veces que la buena voluntad y el deseo de ayudar requieren de una fuerza económica adiconal para concretar proyectos que contribuyen al bienestar social.

Es por esto que desde hace 26 años, las hermanas Dominicas de Fátima realizan junto a un batallón de voluntarios el evento La Caminata por Amor, cita que vuelve a escena este domingo, 24 de septiembre, y que saldrá a las 9:00 de la mañana desde el Coliseo Ángel Mercado de Sabana Grande hasta llegar a la Hacienda Santa Rita en Guánica, Casa Madre de esta congregación fundada en 1949 por Madre Dominga Guzmán Florit.

Aunque la caminata no requiere cuota de inscripción, la idea es que los participantes completen una hoja de registro con la que deben buscar auspiciadores por cada uno de los 14 kilómetros del recorrido y todo lo recaudado se añade al pote con el cual las religiosas financian todos sus proyectos comunitarios.

Como de costumbre, el punto de encuentro para la caminata será el estacionamiento de la misma Hacienda Santa Rita, desde donde todos serán transportados eficientemente hasta el punto de salida, y durante el trayecto se ofrecerá a cada uno desde oasis de agua hasta la célebre Guagua Escoba, la cual volverá a transportar a quienes no puedan completar el trayecto.

Asimismo, habrá disponible servicios de emergencias médicas y seguridad policiaca.

Niños de 12 años o más podrán participar con autorización de sus padres.

Al finalizar la jornada, caminantes y visitantes podrán deleitarse con la Verbena en la Hacienda, donde habrá venta de refrigerios, alimentos, plantas, libros y espectáculo musical con Alex Croatto, entre otros artistas invitados.

Para unirse a este evento y apoyar económicamente la monumental gesta social de estas religiosas puede comunicarse al 787-856-4256 o al 787-856-1476.

Para solicitar la hoja de registro también puede llamar en horas laborables al 787-856-3030.

(Debido al potencial paso del huracan María, el evento podría posponerse. Para confirmar llame a los mismos números telefónicos)

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