Luchan padres y maestros por preservar el Instituto de Música

Desde afuera, el antiguo edificio en la esquina de la calle Salud y Cristina evidencia señales de deterioro: desde manchas y desprendimiento de pintura en el techo hasta pobre mantenimiento de las áreas verdes.

Foto archivo

Por casi cuatro décadas, el Instituto de Música Juan Morel Campos ha sido pilar de desarrollo cultural en Ponce, al servir como primera plataforma para miles de jóvenes ponceños aficionados a las artes.

No obstante, años de descuido y el paso del huracán María han empujado a su sede original -ubicada junto al Teatro La Perla- a uno de sus peores momentos.

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Desde afuera, el antiguo edificio en la esquina de la calle Salud y Cristina evidencia señales de deterioro: desde manchas y desprendimiento de pintura en el techo hasta pobre mantenimiento de las áreas verdes.

En su interior, sin embargo, las cicatrices provocadas por el huracán María son mucho más evidentes.

“El auditorio donde ensaya el ‘Stage band’ y la Orquesta Sinfónica Juvenil quedó destruido. Parte del techo se vino abajo y lo que hay ahí es una piscina”, explicó Ginette Caraballo Rodríguez, portavoz del Comité de Padres del Instituto.

“Ellos luego estaban ensayando en el anexo del Teatro (La Perla), pero también se les dañó el aire, así que tuvieron que regresar al Instituto y se está utilizando la parte de atrás del salón, que es el único pedacito que sobrevivió”, continuó.

“Hay problemas de filtración en el pasillo principal, en los salones hay hongo y los acondicionadores de aire necesitan reparaciones”, añadió.

Caraballo Rodríguez es la orgullosa madre de Pedro Alejandro Rosa Caraballo, de 13 años de edad, quien desde hace un lustro entrena en la guitarra y pertenece al Conjunto de Voces y Guitarras del Instituto. Su hermana Andrea, de diez años, ya toca violín y participa en el Coro de Niños.

“El Instituto de Música ha sido fundamental en el desarrollo de mis hijos. Esto va mucho más allá de aprender un instrumento o cumplir con un requisito del Departamento de Educación. Es un activo importantísimo para la ciudad y para nuestros jóvenes. Es triste verlo deteriorarse así”, recalcó Caraballo Rodríguez.

Fundado en 1980 durante la administración de José Guillermo Tormos Vega, el Instituto de Música Juan Morel Campos ocupa el edificio de la antigua Escuela Libre de Música, la cual fue cuna musical de artistas inmortales como Héctor Lavoe, Cheo Feliciano y Papo Lucca.

Actualmente, la institución cuenta con una matrícula que supera los 300 alumnos.

Escasean materiales y apoyo

Caraballo Rodríguez señaló además que los problemas en el Instituto se remontan a mucho antes de que el huracán María se convirtiera en la excusa preferida para justificar el mal estado en que se encuentran las instalaciones municipales.

Por ejemplo, calificó como común la falta de productos higiénicos en los baños, mientras que en las oficinas, materiales como papel y tinta de impresora brillan por su ausencia: un recordatorio constante de la insuficiencia fiscal del ayuntamiento.

Pero los problemas van más allá.

Según supo La Perla del Sur, gran parte de los instrumentos musicales adquiridos entre los años 2003 y 2005 están en mal estado, toda vez que no hay piezas disponibles de reemplazo para su mantenimiento. Los estudiantes también carecen de equipo de sonido para sus presentaciones.

La última compra de mobiliario y equipo ocurrió en el 2008, año en que la administración de Francisco Zayas Seijo inauguró el nuevo anexo del Teatro La Perla.

Actualmente los dos edificios de la institución cuentan con un solo empleado de mantenimiento, que labora en jornada reducida de cuatro horas diarias.

“Como mamá, lo que siento es una dejadez de parte del municipio. No sé si es por falta de fondos o por falta de interés, pero definitivamente hay una dejadez y lo notas en todo”, añadió la portavoz del Comité de Padres del Instituto.

No obstante, Caraballo Rodríguez confesó estar clara en algo. La falta atención es un asunto de prioridades.

“Es frustrante. Me molesta y nos molesta a muchos ver los contratos que le están dando a una gente en el Municipio de Ponce, pero para ayudar a los jóvenes del Instituto de Música no hay dinero. Es indignante, porque hay personas aquí dando el máximo, pero parecen no ser prioridad”, puntualizó.

“El director académico (Wilfredo Colón Maldonado) ha estado dando el máximo, trabajando horas extras que no le pagan, para levantar al Instituto de Música. Él no es un director de oficina, es el un director de la gente. Nos consta el esfuerzo y el tremendo trabajo que hace, pero está trabajando contra viento y marea. Necesita ayuda de la administración municipal”, destacó.

“Simplemente están esperando por FEMA, que FEMA les de el dinero para entonces ellos hacer reparaciones. Al día de hoy todavía estamos esperando que se haga algo”, añadió.

Un paso al frente

En respuesta, Caraballo Rodríguez dijo que el Comité de Padres se activó para limpiar salones y buscar alternativas que le permitan a la institución allegar recursos.

Entre ellas figura la celebración de una bohemia pro fondos en febrero y un reencuentro de exalumnos, a realizarse en el primer trimestre del 2018.

“En estos momentos, nuestras prioridades son la limpieza, la infraestructura y los instrumentos”, continuó. “Estamos haciendo hasta lo imposible para levantar el Instituto de Música, porque no queremos esta institución, que tanto orgullo y prestigio le ha dado a la Ciudad, se caiga”.

“Aceptamos cualquier tipo de donativo. Si tienes un instrumento en buenas condiciones en tú casa y no lo estás usando, dónalo al Instituto de Música. Pueden hacer una aportación económica, auspiciar una actividad, una tarima o un equipo de sondo. Cualquier ayuda es bienvenida, porque el Instituto es de todos”, expresó.

Personas, corporaciones u organizaciones interesadas pueden comunicarse a la institución al 787-812-3230 o con el Comité de Padres al 787-930-2545.