Latente megaproyecto hotelero para el corredor ecológico de Guánica

“Piensan que tienen todo planchado porque han tenido todo el apoyo gubernamental desde el principio”, advirtió el exguardabosque del Bosque Seco, Miguel Canals Mora.

Foto archivo

La confirmación de violaciones a leyes y reglamentos ambientales parecieron no ser suficientes para descarrilar un megaproyecto hotelero propuesto para el sector Punta Las Pardas de Guánica.

Según trascendió a La Perla del Sur, el complejo turístico de lujo Dreams Puerto Rico Resort & Spacontinúa activo y podría comenzar a construirse en terrenos adyacentes al Bosque Seco de Guánica durante los próximos meses.

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Su proponente, la empresa AMResorts, instaló semanas atrás nuevos rótulos anunciando el proyecto y, de acuerdo a la página oficial del proyecto, el complejo hotelero reprogramó su inauguración para el 2019. En marzo de 2017, anunciaba que su apertura ocurriría en otoño de este año.

Durante su prolongada fase de permisología, el propuesto “resort” ha sido objetado por ecologistas debido a su potencial impacto en la zona del Bosque Seco, declarada en el año 1981 como Reserva Internacional de la Biosfera.

El resurgimiento del proyecto trasciende justo a un año de que La Perla del Sur revelara los resultados de una investigación del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), donde se confirmó que el desarrollador del hotel violó leyes y reglamentos de protección ambiental en octubre de 2016, cuando realizó movimientos de terreno en la propiedad.

Según el informe técnico de la División de Ecología Terrestre del DRNA, el desarrollador destruyó árboles -incluyendo especies protegidas a nivel local y federal- realizó movimientos de terreno en exceso a lo permitido y modificó ilegalmente el hábitat. La remoción de corteza terrestre, incluso, se efectuó sin tomar en consideración medidas de control de erosión.

Tras emitir el informe, la agencia presuntamente emitió al desarrollador una multa cercana a los $700 mil, supo este semanario. No obstante, a cierre de esta edición se desconoce si el proyectista cumplió con la sanción.

En marzo de 2017, cinco meses después del primer incidente, el desarrollador volvió a provocar la ira de ecologistas al utilizar maquinaria pesada para abrir caminos y realizar un estudio de suelo, con lo cual removió más corteza terrestre y vegetación.

En esa ocasión, el acto contó con el endoso del secretario auxiliar de la Secretaría de Permisos del DRNA, Moisés Sánchez Loperena. En el pasado, el funcionario fue presidente de la firma de ingeniería y construcción Engitechnika Group, empresa a la que el DRNA revocó su certificado de incorporación en octubre de 2016.

La zona impactada fue una franja montañosa de casi 30 cuerdas de extensión, clasificada como corredor biológico entre las secciones este y oeste del Bosque Estatal de Guánica. El predio pertenece a una finca de 1,050 cuerdas custodiada por la Administración de Terrenos.

“Ellos (desarrollador) siguen confiados en el proyecto y por algo es”, respondió al ser abordado por La Perla del Surel biólogo y exguardabosque por 34 años del Bosque Seco de Guánica, Miguel Canals Mora.

“El proceso de permisos se lleva en OGPe (Oficina de Gerencia de Permisos) y no tanto en el DRNA, y eso tiene su razón de ser. Incluso, han obviado muchas de las recomendaciones de algunos de los compañeros biólogos del Departamento”, continuó.

“Piensan que tienen todo planchado porque han tenido todo el apoyo gubernamental desde el principio. No han importado todas las violaciones ambientales en las que han incurrido. Siempre se le busca la vuelta”, añadió. “Ahora es que hay que estar bien pendiente porque cuando nadie está pendiente, ahí es que aprovechan para hacer las cosas”.

El proyecto contempla la construcción de un hotel “all inclusive” de 250 habitaciones.

La propuesta original presentada hace más de un década por Puerto Ensenada Development Group (PEDCO) también incluía la creación de una marina, lo que levantó cuestionamientos del DRNA y el Servicio federal de Pesca y Vida Silvestre (FWS, por sus siglas en inglés). Desde entonces, el proyecto ha sido modificado para eliminar la marina e incluir un banco de mitigación.