Isla Caribe: tras el auténtico sabor y encanto ponceño

Como es de suponer, Ernie y Melina ya han logrado que turistas de medio mundo desfilen con ojos distintos entre la gente de la Plaza Las Delicias, los locales de la Plaza de los Perros, las calles de la Joya del Castillo y el emblemático Callejón Amor, entre muchos otros íconos ponceños.

Foto: Florentino Velázquez

El encuentro comenzó con un inusual e inesperado relato.

Ponce, esa ciudad cálida y sureña que por siglos se ha autoproclamado centro gravitacional de su universo, posee dos banderas rojinegras que se disputan tras bastidores el título de “embajadora oficial”.

- Publicidad -

¿Cómo? ¿Será posible?

Tras la sorprendente revelación, Melina Aguilar Colón y Ernie Rivera Collazo retomaron la palabra para explicar por qué a su audiencia.

La primera, con la figura del león sobre un puente, fue seleccionada a través de un certamen público y declarada bandera oficial mediante ordenanza municipal en el año 1967. Sin embargo, el ayuntamiento la cambió una década después por otra con el escudo de Ponce en su centro y la fecha inscrita de 1877, año en que le fue concedido el título de ciudad.

Aun así, ambas banderas continúan ondeando en páginas de Internet, residencias, oficinas y colecciones personales, sin que sus portadores adviertan la diferencia y controversia.

Tras dejar boquiabierto a más de un ponceñista, Melina y Ernie prosiguieron la plática didáctica con un impresionante cúmulo de anécdotas, crónicas y detalles.

En ninguna de sus narraciones, sin embargo, hay espejismos. Todas giran en torno a la rica historia cultural de las personalidades y comunidades que dieron y siempre le darán a Ponce sentido al término “ciudad”.

Y lo hacen a través del exitoso proyecto Isla Caribe, una empresa nativa que se nutre de las vivencias personales y profesionales de este binomio para reavivar el turismo en la ciudad y reposicionar a Ponce en su sitial nacional, mediante excursiones interactivas por las calles del centro urbano.

Con orígenes y bagajes medularmente distintos, la pareja hoy da aliento a los ya cotizados Ponce Walking Tours, la experiencia cultural que durante cualquier día de la semana se enriquece con el incesante interés de esta boricua ecuatoriana nacida en Nueva York y educada en Indonesia, quien, a su vez, ha elegido al educador y arqueólogo natural del barrio Tibes en Ponce como su más poderoso y efectivo aliado.

Como es de suponer, ambos ya han logrado que turistas de medio mundo desfilen con ojos distintos entre la gente de la Plaza Las Delicias, los locales de la Plaza de los Perros, las calles de la Joya del Castillo y el emblemático Callejón Amor, entre muchos otros íconos ponceños.

No obstante, Melina y Ernie ya han logrado mucho más: con cada paso recorrido han forjado una relación más íntima entre Ponce y sus turistas, y le han devuelto el alma a rincones incógnitos, pero repletos de historia, que hasta hace poco yacían enterrados en el olvido de la memoria colectiva.

El próximo paso

Pero su periplo por las calles achaflanadas del corazón urbano no termina allí. Como seres que continuamente aspiran al crecimiento y a la excelencia, Melina y Ernie reconocen que Ponce es hoy mucho, mucho más que su herencia histórica y arquitectura Neoclásica.

Por eso, a partir del próximo 15 de junio su Isla Caribe emprenderá tres recorridos temáticos de cuatro horas cada uno, para turistas locales y extranjeros que demandan una experiencia enteramente sensorial.

Como explicó Melina, se trata del Ponce Salsa, Ponce Rumy Ponce Coffee Tour. “Estas rutas incluyen la renta de guaguas y la creación de empleos en cada una de las comunidades incluidas”, adelantó.

“Y es que, precisamente, esos tres elementos nos hacen únicos en el mundo”, agregó Ernie. “En Ponce tenemos los mejores exponentes de la Salsa, el mejor café de la región y el mejor ron del mundo, con más de 160 años de existencia”, agregó.

Con la adrenalina a flor de piel, explicaron que todas las excursiones se originarán en el céntrico local de Utopía, ubicado a pasos del centenario Parque de Bombas, y que cada recorrido abarcará una inmersión profunda, fascinante y divertida en su tópico.

Para el Salsa Tour,por ejemplo, se visitará El Museo de Pete El Conde en el barrio La Cantera, la comunidad Bélgica y la casa de Cheo Feliciano, la tumba de Héctor Lavoe; la comunidad Baldorioty, cuna de la Sonora Ponceña; calles de Chavier, de San Antón y “terminamos frente al Mar Caribe, en La Guancha, junto a la escultura de Héctor Lavoe”, abundó Ernie.

Entretanto, el Rum Tourincluirá una primera degustación en el local 19 Barrios, un recorrido panorámico por El Vigía para divisar todo el territorio que se dedicó a la siembra de caña, otra escala en los cafetines del barrio Mercedita, un paseo por la nueva y antigua Central Mercedita y una última degustación en La Bodega de Méndez.

Por útimo, el Coffee Touriniciará con una degustación de café y proseguirá con un recorrido por la ruta que tomaban los cafeteros para trasladar su producto al mercado, otro paladeo de café colado en fogón junto al río del barrio Tibes, una escala panorámica a la Hacienda Burenes y gran cierre en la espectacular Hacienda La Mocha.

“En todo ese proceso, intervendrán personas de cada localidad, quienes darán lo mejor de sí para que cada uno de los visitantes viva una experiencia única”, añadió Melina. “En otras palabras, queremos turismo con impacto social, que la comunidad se integre y se beneficie de cada contacto”.

“Y para nuestra agradable sorpresa, todo el mundo está súper dispuesto, deseoso de aportar y participar en cada una de las excursiones”.

“Al final, lo que queremos es que la gente ame más a esta ciudad, porque así se ama más uno mismo y aporta a ella”, puntualizó.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.