
Siempre que un ser humano alcanza los cien años de vida, la noticia no deja de sorprender.
No obstante, los adelantos médicos y la nueva tecnología abonan a que cada vez haya más centenarios vigorosos y alegres a nuestro alrededor.
De hecho, al presente se calcula que uno de cada mil centenarios llegará a ser un súpercentenario, alguien que ha llegado o sobrepasado a los 110 años de edad.
El caso más conocido recientemente fue el de la francesa Jeanne Calment, quien murió en 1997 a los 122 años de edad. Sin duda, la mujer más longeva del mundo que se haya documentado.
Pero lo importante no es llegar, sino cómo se vive para alcanzar este objetivo lleno de plenitud.
Según los expertos, el aspirante deberá tener una actitud muy positiva y relajada frente la vida.









