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2014

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Muchos estudiantes y pocos los diplomas

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Aunque cerca de 294 mil jóvenes en Puerto Rico son estudiantes universitarios, más de la mitad no desfilarán en su graduación.

Según concluye un estudio realizado por el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR), seis de cada diez estudiantes en la Isla no completan su grado universitario y solamente el 14 por ciento incursiona en estudios posgraduados.

Los hallazgos revelan un serio déficit de aprovechamiento y retención en las escuelas e instituciones universitarias del país y sugieren la necesidad de hacer cambios sustanciales, tanto al modelo académico como la oferta para retener cerebros y responder a las necesidades futuras del país, puntualizó Orville Disdier Flores, gerente de proyectos del IEPR.

De acuerdo con sus hallazgos, solo el 41 por ciento de los estudiantes en universidades públicas están terminando su bachillerato y apenas el 33 por ciento en las privadas logran su diploma.

Ello a pesar de que las instituciones privadas reclutan a tres cuartas partes de la población universitaria de la Isla.

“La realidad es que, tanto para el sector público como el privado, las tasas son muy bajas”, sentenció Disdier Flores, también doctor en Educación.

“Puerto Rico ocupa la posición número cinco de 51 estados o territorios con personas que están estudiando bachillerato, pero cuando uno ve cuál es la tasa de graduación, apenas llegamos a la posición 48 de 51 y esto es tomando en consideración un periodo de seis años para terminar el grado”, añadió.

‘Sin compromiso’

Por otra parte, el investigador planteó que el fácil acceso a instituciones universitarias y los beneficios de la Beca Pell que comúnmente pagan la totalidad o mayoría de los costos, ha llevado a muchos jóvenes a iniciar una carrera universitaria sin intensión real de completar un grado.

“Si tuvieran que pagar los estudios o fuera más costoso y no tuvieran esa facilidad de utilizar la beca, quizás entrarían menos personas, pero los que estuviesen estarían más enfocados en completar su grado”, opinó el Gerente de proyectos del IEPR.

“También está el factor de presión social. Muchos estudiantes entran porque los padres le dicen que tienen que ir a la universidad y dada la facilidad para ingresar, es muy posible que eso los esté impulsando, aun cuando ni saben lo que quieren estudiar”, continuó el educador.

Dinero vs. diploma

Disdier Flores también apuntó al difícil clima económico y la presión sobre  muchos jóvenes para conseguir un empleo durante sus estudios como causal para que muchos abandonen la universidad prematuramente.

“Esto ha tenido el efecto de reducir la carga académica o salir del todo de la universidad”, sostuvo. “Digo esto de anécdotas y conversaciones que he tenido con profesores que han visto esto. De hecho, yo doy clases de estadísticas y algunos de mis estudiantes tuvieron que darse de baja de la universidad”.

Imperativo cambiar

Por su parte, la directora ejecutiva del Consejo de Educación de Puerto Rico (CEPR), Carmen Luz Berríos Rivera, atribuyó parte del problema a un disloque entre la oferta de grados de las universidades del país y las oportunidades del mercado de empleo actual.

El resultado, manifestó, es cantidad indeterminada de jóvenes desmotivados o abandonado sus estudios, al dudar que un diploma no les ayudará a conseguir un empleo.

Otros, explicó, migran a los Estados Unidos en busca de mejores oportunidades de empleo.

“Uno de los asuntos que deben atender las universidades y las instituciones postsecundarias no universitarias es que tienen que trabajar el asunto de cuál es la necesidad del país en términos de profesionales”, argumentó.

“Estos estudiantes entran a unos programas que cuando se gradúan, van a las filas de desempleo”, subrayó Berríos Rivera.

“A la larga, estamos teniendo muchos jóvenes que pueden tener grados asociados, bachilleratos, maestrías y hasta doctorados que terminan trabajando en un ‘fast food’”.

“Las universidades tienen que atemperarse a las necesidades que hay en el país y ofrecer los programas que realmente ofrecen oportunidades de empleo para ese joven cuando se gradúa”, enfatizó.

A modo de ejemplo, Disdier Flores informó que de los casi 5 mil maestros que se gradúan todos los años, menos de 1,100 son reclutados durante el primer año tras la graduación.

Por ello, el Gerente de Proyectos del IEPR afirmó que será necesario tomar medidas abarcadoras y cambiantes para atemperar el sistema educativo del país a los cambios en la economía y retener más estudiantes en el salón de clases hasta que complete su título.

“El sistema no está funcionando del todo. No es que el sistema no sirve, es que no está funcionando como debe funcionar. Ciertamente, hay personas que salen educadas del sistema con unas herramientas, pero yo esperaría mucho más”, dijo Disdier Flores.

“El sistema tiene potencial, pero hay que restructurarlo”, concluyó.

 

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