La Perla del Sur

Ponce, Puerto Rico
Sábado
25
Octubre
2014

Actualizado a las 09:24 AM

arte_metropoli_banner
Home Noticias Locales Lideran dramático rescate en el Inabón

Lideran dramático rescate en el Inabón

Correo electrónico Imprimir PDF

Mientras el país entero observaba desde el calor del hogar las intensas lluvias que trajo a su paso la tormenta Irene, un puñado de hombres en la zona Sur hacía lo opuesto para salvar la vida de desconocidos.

Ese fue el caso de José Santana Cruz, sargento y veterano piloto del helicóptero de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA), quien en unión a personal de su división y los rescatistas Carlos Gautier López y Alexis Feliciano Cornier, hizo posible uno de los salvamentos más dramáticos que se hayan presenciado en la región.

Tanto Gautier López como Feliciano Cornier laboran para la Oficina Municipal para el Manejo de Emergencias (OMME) de Ponce.

Según relató el piloto, en la tarde del pasado martes, 23 de agosto, el Cuerpo de Bomberos recibió la llamada desesperada de una joven de 16 años, quien junto a otros cinco familiares y amigos se encontraba con el agua al cuello en el sector Vallas Torres de Ponce, tras la crecida del Río Inabón.

“Sinceramente, en mis años que llevo como piloto, entiendo que ha sido el rescate de más riesgo que he tenido que asumir”, afirmó Santana Cruz, quien horas antes también había participado en el rescate de 40 ciudadanos en el sector Buyones.

“Teníamos un plan A, que era hacer una extracción, pero por la poca visibilidad no se podía, así que tuvimos que pensar en un Plan B”, continuó el aviador con 18 años de experiencia y residente en Aibonito.

El plan alterno consistía en buscar dos rescatistas que pudieran ser insertados en el área para ayudar y dirigir a las víctimas fuera de la zona de peligro, para luego recogerlos.

Con escasa información, sin una ruta certera de salida y en un área inundada, los rescatistas de OMME Gautier López y Feliciano Cornier aceptaron lanzarse del helicóptero de la Policía, sin saber qué esperar.

“Yo estaba investigando unos casos relacionados a la tormenta cuando bajó la llamada”, dijo Feliciano Cornier, un paramédico de 32 años de edad con 5’8 de estatura, 140 libras libras de peso y residente de El Cafetal en Yauco.

“El helicóptero nos acercó a cinco o seis pies del agua, pero no sabíamos la profundidad o qué había bajo ella. Podría haber varillas, piedras o bloques que nos puedieran lastimar y poner en peligro el rescate”, continuó.

“Cuando nos tiramos, el agua nos tapó por completo. En algunas ocasiones, estaba a nivel de los hombros, otras veces no estábamos tocando suelo y ya, al final, nos llegaba a la cintura”.

Contra el reloj

En su contra estaba el pronóstico de más lluvias en la zona y el aviso de la Oficina Estatal para el Manejo de Emergencias, que utilizando su equipo de monitoreo del clima, advirtió a los rescatistas que tenían 40 minutos desde el inicio del rescate para hacer el trabajo, antes de que empeorara el clima.

“Si hubiera comenzado a llover, es muy posible que en vez de tener seis víctimas tendríamos ocho, con los dos rescatistas”, dijo Edgardo Martínez Maldonado, coordinador de la misión de rescate para OMME.

“Se han hecho rescates similares de dos o tres personas, pero al tener seis se complica mucho la situación, ademas que el acceso al lugar fue bastante difícil”, añadió.

A oscuras y desorientados

A pesar del escaso tiempo y los riesgos, la misión procedió. Mas cuando llegaron al lugar, los rescatistas se encontraron con seis personas desorientadas, cansadas y, en algunos casos, necesitadas de ayuda médica.

Javier del Valle de 18 años, Celso Torres García de 22, Abimael Rosado de 30, Edwin Rivera de 50, Rubert Vega de 52 y la menor de 16 años que alertó a las autoridades alegaban estar pescando jueyes cuando les sorprendió la crecida del río.

“Habían tres personas que estaban agarradas a una verja que se mantuvieron en todo momento en el agua y otras tres que pudieron hacer un poco de esfuerzo y pudieron subir un poco a un árbol”, recordó Feliciano Cornier.

“Varios de ellos no me podían hablar a causa del mismo frío. La menor no podía verbalizar, ni caminar. Durante toda la ruta del rescate tuvo que ser cargada, porque tenía calambres y torceduras en las piernas y no podía doblar la rodilla”, continuó.

“Dos tenían hipotermia tipo uno y había que estar pendiente que no llegaran a tipo dos y posiblemente perdieran la conciencia”, afirmó por su parte Gautier López, técnico de rescate de 31 años de edad y residente del sector La Lula en Ponce.

La ruta de escape

Ya estabilizados y solo con la luz del helicóptero para guiarlos, los rescatistas iniciaron una caminata -con Gautier López en el puntero- para salir del área inundada.

En el trayecto, empero, dos de los rescatados se lastimaron, complicando aún más el rescate.

“Habían muchos factores, además del agua y el frío. El suelo era inestable, habían dos portones cerrados que había que pasar, muchas de las ramas de los árboles tenían espinas y la visibilidad era pobre”, aclaró Gautier López.

“Nuestra orientación en ese momento era la luz del helicóptero, pero nosotros en el área no podíamos ver por donde ir, porque al inundarse todos los caminos, lo único que se veía era agua y follaje en todas las direcciones”, continuó.

“En momentos como este es que se desarrolla la confianza. Yo sé que puedo poner mi vida en sus manos y él sabe que puede hacer lo mismo conmigo”, añadió el rescatista ponceño, refiriéndose a su colega y amigo Feliciano Cornier.

Finalmente, y tras luchar por cerca de 35 minutos contra las fuerzas de la naturaleza, fue asistido por personal de emergencias médicas que atendió a los rescatados.

“Terminando la operación se nos tiró la lluvia encima. Gracias a Dios nos dio el tiempo exacto para que todos llegaran a salvo”, concluyó el coordinador de la misión Martínez Maldonado.

31 de agosto de 2011

 

0 Comments

hillcrest

Portada

portada_1612_web

Investigación

alcaldia_crisis

Conectados ahora

Tenemos 173 invitados conectados