
¿Alguna vez ha rabiado porque el árbol cítrico de su patio da frutos secos, los gusanos destruyen su cosecha de mangoes o las hojas de su árbol de roble apenas brotan? Si la interrogante le parece familiar, aquí está la solución.
Muchos le conocen como “la experimental”, pero tranquilos. Los experimentos que aquí se realizan no implican nada sospechoso o manipulación para crear frutos que alteren nuestro delicado ciclo vital.
Todo lo contrario. En la Estación Experimental Agrícola (EEA) de Juana Díaz se propaga a diario el conocimiento para una agricultura segura y se vencen a diario “las dificultades que tienen los agricultores, ya sea de plagas, hongos, de fertilizantes para que mejoren sus cosechas”, destaca Irma Cabrera Ascencio, administradora del Centro.
Para ello, la EEA cuenta con los expertos servicios de un agrónomo, una fitopatóloga (para tratar los hongos) y una entomóloga (para lidiar con insectos) que enseguida le ofrecerán alternativas para la exterminación efectiva de especies invasoras u ofrecerle variedades de un mismo fruto.
Y si el problema persiste o no conocen la causa, entonces estos especialistas investigarán en sus laboratorios.
Tal experimento tardará de uno a tres años, quizá mucho tiempo para un agricultor, “pero no hay de otra manera, la investigación es lenta. El dato más rápido que se puede tener es identificar si es simplemente un hongo o un insecto”, dijo la entomóloga quien ha investigado con insectos que llegan por sus propios medios o que la gente los trae.
Por ejemplo, la hermosa mariposa papilio demoleus que fue introducida en la República Dominicana en la década del año 2000 para celebrar una unión matrimonial. En poco tiempo, el insecto llegó a la Isla y desde entonces ha entorpecido la cosecha del limón.
“Somos parte importante para sostener la soberanía alimentaria. La gente desconoce lo qué es la EEA y qué factores son importantes: terrenos, mano de obra, abastecimiento de agua y sobre todo un área de investigación agrícola para que vayas adelante con la tecnología y la sustentabilidad”, afirmó por su parte el agrónomo Alberto Vélez Echevarría.
Otros datos
La Estación Experimental -establecida en Juana Díaz desde 1959 para investigar con las variedades de la caña de azúcar- tiene 283 cuerdas semi llanas, a 67.8 pies sobre el nivel del mar.
Desde sus poco inclinadas lomas puede apreciarse parte de la costa sureña, desde Ponce hasta Santa Isabel.
Posee un edificio de administración, almacén, vivero, empacadora, salón de conferencias y área de venta de plantas. Además, un pequeño lago artificial que sirve para riego.
Por si fuera poco, la EEA posee un campo abierto donde se desarrollan magníficas variedades de frutas tropicales como el mangó, aguacates, quenepas, nísperos, acerolas, guayabas y guanábanas.
Su principal producto es el mangó, al que con 103 variedades han destinado unas 30 cuerdas. “Es una de las colecciones de mangó más completa del mundo y la única en el Caribe”, dijo con orgullo la científica.
Aquí también se investigan todos los aspectos hortícolas de las hortalizas de mayor potencial para el área Sur de la Isla como el tomate, repollo, brécol, carambolas, berenjena, pimiento, ají dulce, calabaza, melones, pepinillo y cebolla.
Pero la EEA no solo sirve a los agricultores. “Atendemos a todos, desde el agricultores que tiene varias cuerdas de terreno hasta el ciudadano que tiene un huerto casero. Aquí se atiende todo. Incluso, en caso de que tenga duda de cómo sembrar, los agrónomos le dan la información”, enfatizó además Cabrera Ascencio.
Según sus estimados, a la Estación se allegan cada año más de 500 individuos en busca de ayuda y orientación. No obstante, se mantiene con poco más de $8 mil anuales para costear sus servicios, tras un recorte significativo de presupuesto.
Para hacer el balance, la estación busca convertirse en un centro autosustentable, vendiendo gran parte de sus cosechas y reduciendo el costo energético.
Las estaciones experimentales
En 1910 la Asociación de Productores de Azúcar de Puerto Rico, comenzó a realizar trabajos investigativos con caña de azúcar.
Cuatro años más tarde se creó en propiedad la Estación Experimental Agrícola y se pasó a manos del Gobierno. El programa se amplió gradualmente e incorporaron los cultivos de tabaco y otros frutos menores.
Luego añadieron otros propósitos, como el estudio de suelos y de las enfermedades de las plantas y la selección de semillas nativas e introducidas.
Actualmente existen seis subestaciones experimentales alrededor de la Isla, cada una dedicada a una sección de plantas en particular.
La Estación juanadina tiene un horario de lunes a viernes 7:00 de la mañana a 12:00 del mediodía y de 1:00 a 3:30 de la tarde. Ubica en la carretera PR-510, kilómetro 3.2 del barrio Sabana Llana.
Para más información puede comunicarse al teléfono 787-837-3905 o al 260-6037.
1 de febrero de 2012




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