Huracán María: Turbulencia ciclónica revive las memorias del huracán Georges

Fotos archivo / Amado Vega

A solo días de que se cumpla el decimonoveno aniversario del paso por la isla de uno de los fenómenos atmosféricos más desastrosos de su historia reciente, Puerto Rico se levantó con el aviso de otra amenaza.

Se trata del huracán María, un ciclón que podría cruzar la isla de sureste a noroeste como Categoría 4 entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, con vientos sostenidos de 140 millas por hora, de acuerdo con el pronóstico ofrecido por el Centro Nacional de Meteorología (CNM) al mediodía del pasado lunes, 18 de septiembre.

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Su ruta proyectada, además, es casi idéntica a la que recorrió el huracán Georges el 21 de septiembre de 1998, cuado abatió a la isla como tormenta Categoría 3, con vientos de 115 millas por hora.

Considerado el desastre natural más costoso en la historia de Puerto Rico, Georges causó daños estimados en $6 mil millones, incluyendo la destrucción de 28,005 viviendas e impactos parciales a otras 72,605.

Se estima que destruyó el 95 por ciento de las cosechas de guineo y plátano, 75 por ciento del café y 65 por ciento de la industria avícola.

Desalojos en masa

Tras las alertas de este lunes emitidas por el CNM, la alcaldesa de Ponce, María Meléndez Altieri, ordenó el desalojo obligatorio de cerca de 12 mil residentes en los sectores Buyones, Tiburones, Los Meros, Palmarejo, Guaraguao, Los Potes, La Calzada, Cerca del Cielo, La Playa, Amalia Marín, Puerto Viejo, Villa Tabaiba, Brisas del Mar, Guanchita y San Tomas.

En Juana Díaz, las autoridades consideraban ordenar desalojos en las comunidades Manzanilla y Aruz al ser propensas a inundaciones por el Río Jacaguax, y en los sectores Collores y Guayabal por posibles deslizamientos de terreno.

Otras comunidades costeras como Camboya, Pastillo, Singapur y Galicia podrían estar expuestas a marejada ciclónica.

Al cierre de esta edición, el alcalde de Santa Isabel, Enrique Questell Alvarado, afirmó que el ayuntamiento ya realizaba visitas a los sectores Playa, Jauca y Playita Cortada para exhortar a residentes a salir de estas áreas por su vulnerabilidad a inundaciones.

No obstante, afirmó que la reubicación en años recientes de residentes de los sectores Descalabrado y Hoyo ayudará a minimizar las personas expuestas.

“Nosotros llevamos 14 años de administración, así que hemos visto muchas situaciones de emergencia y la gente de Santa Isabel conoce bien el proceso”, sostuvo Questell Alvarado.

En Coamo, el alcalde Juan Carlos García Padilla afirmó que el ayuntamiento monitorea áreas como Santa Catalina, Coamo Arriba, Pedro García y la carretera PR-155 de Coamo a Orocovis.

“Irma fue un gran simulacro para nosotros y nos ayudó a ver las áreas de debilidad”, dijo García Padilla. “Lo importante es tener paciencia. Hemos reiterado a la ciudadanía que vamos a estar muchos días sin luz y muchos días sin agua”.

AEE: más vulnerable que en 1998

Por su parte, el presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), reconoció que en la actualidad el sistema eléctrico es mucho más vulnerable que en 1998.

Aún así, Georges colapsó el sistema eléctrico del país, afectando el servicio del 96 por ciento de los clientes de la AEE, incluyendo sectores que estuvieron varias semanas e incluso meses sin electricidad. Se estimó que el 50 por ciento de los cables y tendido eléctrico fueron destruidos a causa de los vientos.

En parte por esto, el 75 por ciento de los abonados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) también se vieron afectados.

“Ahora mismo tenemos mucho menos trabajadores que en aquel momento y eso va a tener un efecto directo en el proceso (de recuperación). En la Autoridad completa teníamos 6,800 trabajadores en el 1998 y ahora hay 3,400. Teníamos sobre 1,200 celadores y ahora hay entre 700 a 800. Tenemos más infraestructura y menos celadores”, planteó.

“Se está apostando a que compañías privadas puedan ayudar y creo que, sin entrar en el detalle, eso puede causar un atraso. Creo que la Autoridad debe evaluar un reclutamiento de emergencia, especialmente con los compañeros jubilados”, continúo.

Figueroa Jaramillo destacó que a pesar del significativo reemplazo del tendido eléctrico con postes resistentes a vientos de hasta 150 millas por hora, numerosos árboles podrían caer sobre las líneas eléctricas causando averías.

“Si el huracán impacta a nivel de todo Puerto Rico, vamos a tener dificultades. Lo que pudimos hacer para Irma fue mover brigadas de otras regiones menos afectas hacia San Juan, pero esta vez no vamos a tener esa flexibilidad, porque todo estaría impactado”, explicó el titular de la UTIER.

Entre lo positivo, afirmó no espera averías mayores en las plantas generatrices y destacó que la cantidad de cablería soterrada ha aumentado de entre 16 mil y 18 mil millas en 1998 a sobre 34 mil millas en la actualidad.

“Eso se construyó para fortalecer el sistema, pero se va a poner a prueba ahora en la práctica”, dijo Figueroa Jaramillo.

Recomendaciones

Por último, Alcides Rodríguez Hernández, director regional interino de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD) en la zona sur, exhortó a la ciudadanía a permanecer en sus hogares después del paso del huracán para evitar situaciones en las carreteras y no entorpecer las labores de respuesta de las autoridades.

Recomendó, además, estar atentos a la radio para conocer los avisos de las dependencias concernientes.

Para reportar una situación de emergencia, puede comunicarse con la Zona 6 de Ponce de la AEMEAD al 787-844-1763 o 787-844-8272.

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