Huracán Irma: prueba de fuego para el sistema eléctrico

Aunque no espera problemas serios en las centrales Costa Sur en Guayanilla y Aguirre en Salinas, Ángel Figueroa reconoció que pueden surgir apagones en la zona, dependiendo de la severidad de los daños al sistema de distribución.

Foto archivo

Al cumplirse casi un año del apagón general que dejó a oscuras a 1.5 millones de abonados de la Autoridad de Energía eléctrica (AEE), la corporación pública enfrenta otro potencial riesgo: la cercanía del huracán Irma, con una red de distribución eléctrica vulnerable y escaso personal diestro.

Esta vez, empero, con otro factor en contra.

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De impactar al país, empero, la recuperación del sistema podría tardar más que en otros eventos atmosféricos recientes, advirtió a La Perla del Sur el presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), Ángel Figueroa Jaramillo.

“Yo no preveo problemas desde el punto de vista de la generación, pero creo que la vulnerabilidad mayor en este momento es la infraestructura de transmisión y distribución”, afirmó el líder sindical.

“Las líneas de transmisión que transcurren entre el sur y el norte están en un estado crítico. No podemos pasar por alto que el 70 por ciento de la generación se produce en el sur y el 70 por ciento del consumo es en el norte. Hay una gran dependencia de estas líneas. Si colapsan, la recuperación va a tener mayor dificultad”, abundó.

Según explicó, el sistema completo de transmisión se compone de 2,478 millas de líneas de transmisión de 230 kilocatios (KVs), 115 KVs y líneas de subtransmisión de 38 KVs. Cuenta, además, con 48 centros de transmisión.

Destacó además que, aunque no espera problemas serios en las centrales Costa Sur en Guayanilla y Aguirre en Salinas, pueden surgir apagones en la zona, dependiendo de la severidad de los daños al sistema de distribución.

Las líneas de distribución en Puerto Rico suman alrededor de 31,446 millas aéreas y 1,723 millas soterradas. Este sistema incluye 293 subestaciones y 27 oficinas técnicas, de acuerdo a datos oficiales de la AEE.

¿Colapso en Palo Seco?

Por otra parte, Figueroa Jaramillo expresó preocupación por lo que podría ocurrir en la Central Palo Seco, la cual fue retirada de la red recientemente por problemas estructurales que la hacían vulnerable a eventos atmosféricos o sísmicos.

Ubicada en el municipio de Cataño, Palo Seco fue construída durante la década del 1960 y cuenta con una capacidad de 602 megavatios. No obstante, al momento de su cierre el pasado 24 de agosto, solo estaba operacional la Unidad 1 con una producción de 85 megavatios, debido a que las Unidades 2, 3 y 4 estaban en reparación o mantenimiento.

Según el presidente de la UTIER, el informe que recomendó detener sus operaciones apunta a que la central no está en condiciones para resistir vientos que excedan las 40 millas por hora.

Al cierre de esta edición, pronósticos indicaban que Irma pasaría al norte de la isla como un huracán Categoría 5, con vientos sostenidos de 175 millas por hora.

“Se había anunciado que el cierre de la misma es a consecuencia de un estudio -que nunca nos han querido entregar- que (dice que) no aguantaba vientos de 40 millas… Si el informe es correcto, vamos a tener una planta que (podría) colapsar”, sostuvo.

Red en deterioro

Por último, expertos concuerdan que el sistema eléctrico del país aun no ha superado del todo las deficiencias que resultaron en el apagón general del 21 de septiembre de 2016.

Una investigación realizada por un grupo Ad Hoc, comisionada por el Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico (CIAPR), concluyó que el apagón fue el resultado de una combinación de fallas y averías, agravadas por el pobre mantenimiento que se le ha dado al sistema eléctrico.

A juicio del representante Jorge Navarro Suárez, estas condiciones no han cambiado. Según denunció el pasado mes de febrero tras la divulgación del estudio encomendado por el CIAPR, la red eléctrica del país continúa vulnerable a otro masivo apagón.

“Los interruptores OCB de la línea de 230 kilovatios de la Central Aguirre de Salinas, que suplen de energía en estos momentos a la inmensa mayoría de los abonados de la AEE y que fueron los responsables del apagón que dejó a la isla sin servicio eléctrico por varios días el pasado año, fueron identificados con las mismas características y fallas del interruptor que fue sustituido el año pasado cuando el sistema colapsó. Estos OCB fueron instalados hace más de 35 años”, advirtió Navarro Suárez en declaraciones escritas.

Sus expresiones, empero, fueron rechazadas por el exdirector ejecutivo de la AEE, Javier Quintana Méndez. Cabe mencionar que la corporación pública no cooperó con la investigación del CIAPR, al no brindar la información solicitada.