Huracán Irma confirma fragilidad de infraestructura y utilidades

Aún a cinco días del paso del huracán, 342,780 clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica no tenían electricidad en sus hogares y negocios. La inestabilidad del sistema eléctrico también provocó que 785 de las 1,600 torres de telecomunicación en la isla quedaran fuera de servicio.

Foto archivo

Los pronósticos de un desastre a gran escala en la isla no se cumplieron.

Aun así, el paso del poderoso huracán Irma a casi 45 millas al noreste de Puerto Rico causó estragos en el sistema eléctrico, dejó a miles de abonados sin servicio de agua potable y provocó pérdidas en el sector agrícola.

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Tras sus primeros efectos en la isla, 1,114,000 abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica -74 por ciento de su clientela- carecían del servicio, incluyendo 35 hospitales que operaron durante días con generadores propios.

Aún a cinco días del paso del huracán, el pasado lunes, 11 de septiembre, 342,780 clientes no tenían electricidad en sus hogares y negocios.

Como anticipó a La Perla del Sur el presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), Ángel Figueroa Jaramillo, el sistema de transmisión y distribución eléctrica de la Autoridad prácticamente colapsó, afectando incluso a abonados en municipios como Cabo Rojo, donde apenas se sintieron los efectos del huracán.

“Uno de los problemas que enfrentamos en los primeros días es que teníamos cinco líneas de transmisión fuera, dos de 230 y tres 115. Eso se ha podido arreglar bastante durante los pasados dos días”, actualizó en entrevista el Presidente de la UTIER. “El problema que tenemos ya no es uno de generación, es de subtransmisión y distribución”.

No obstante, Figueroa Jaramillo adelantó que el gremio ya evalúa “obstáculos” y “contratiempos” administrativos en la Autoridad que, a su juicio, han afectado las labores y retrasado el restablecimiento de servicios en algunas áreas.

Incluso, afirmó que ha levantado interrogantes la contratación de empresas privadas externas para ayudar en las tareas de levantamiento del sistema eléctrico, incluyendo la instalación de postes.

“Nos llama la atención la cantidad de abonados en San Juan, sobre 146 mil clientes, que aún están sin servicio. Nunca se había tardado tanto”, afirmó Figueroa Jaramillo.

“La cantidad de abonados restablecidos en estos días ha sido sustancial, pero entendemos que si estos obstáculos se hubieran sobrepasado, hubiéramos restablecido muchos más sectores”, continuó.

Efecto cascada

La inestabilidad del sistema eléctrico también provocó que 785 de las 1,600 torres de telecomunicaciones en la isla (casi el 50 por ciento) quedaran fuera de servicio.

El resultado fue intermitencia y poca señal celular, afectando temporeramente el servicio de cientos de miles de usuarios.

A 72 horas del paso del huracán, empero, 288 torres permanecían inoperantes y el 82 por ciento del sistema había sido restablecido.

Casi uno de cada tres estuvo sin agua

Por otra parte, 395 mil abonados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) sufrieran interrupciones en el servicio, equivalente al 30 por ciento de sus 1.3 millones de clientes.

Hasta las 5:00 de la tarde del pasado lunes, 54,138 abonados aguardaban por el restablecimiento del suministro de agua potable.

La mayoría de los casos respondían a fallas en el sistema eléctrico, las cuales afectaron a sectores que dependen de bombas para el suministro. Una minoría no cuantificada se atribuyó a problemas en tomas de agua cruda o turbidez por sedimentación, informó la AAA.

Calles inundadas, pero resiste la agricultura

Entretanto, carreteras y caminos del país se inundaron en decenas de municipios -incluyendo Ponce- por problemas de drenaje, falta de mantenimiento y limpieza de alcantarillas.

El Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) también informó que se reportaron 787 incidentes de vías obstruidas por la caída de árboles, postes y cables del tendido eléctrico. De estos, 493 fueron atendidos durante las primeras 72 horas, según la agencia.

El Departamento de Agricultura, por su parte, reportó daños en el 25 a 30 por ciento de los cultivos en la isla, muy por debajo de lo esperado.

Entre los cultivos más afectados identificó el guineo, el plátano y el café. Aun así, la agencia no anticipa escasez de estos productos durante los próximos meses.

Municipios sacan la cara

Por último, el alcalde de Juana Díaz Ramón Hernández Torres, destacó que la respuesta a la emergencia creada por el huracán Irma debe servir de recordatorio sobre la importancia de los gobiernos municipales en tiempos de crisis.

Sus declaraciones surgen en medio de críticas y reclamos para la consolidación de municipios como remedio para reducir gastos.

“Si hay algo que ha demostrado esta situación de emergencia, es que los municipios son la primera línea de servicios directos. Los municipios son los que están coordinando los primeros servicios de ayuda, los centros de refugios y la limpieza de alcantarillas. De hecho, los municipios son los que terminan limpiando carreteras estatales y proveyendo los primeros suministros de agua”, argumentó.

“Todo el mundo está dando crédito al aparato del Gobierno Central, pero la realidad es que sin los servicios directos de los municipios, sería imposible prepararse para un evento como este o realizar las tareas de recuperación en las comunidades”, destacó.