Fina la cuerda sobre la que se tambalea el aparato gubernamental

En las próximas dos semanas, el gobierno deberá hallar una fuente de financiamiento para pagar la primera nómina de noviembre, dar oxígeno económico a municipios en precario y mantener la costosa operación de emergencia.

Foto archivo

PONCE- Estabilizar el país y reconstruir desde su infraestructura eléctrica hasta las viviendas de miles de familias puertorriqueñas requerirá meses de labor y una inyección de capital que podría rebasar los $90 mil millones, según la firma de análisis financiero Moody’s Analytics.

Sin embargo, en las próximas dos semanas el Gobierno de Puerto Rico deberá hallar una fuente de financiamiento que le permita pagar la primera nómina de noviembre, dar oxígeno económico a municipios en precario y mantener la costosa operación de emergencia que ha provocado el embate del huracán María.

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Como ha reconocido a la prensa el gobernador Ricardo Rosselló Nevares, si prontamente no se aprueba una línea de crédito extraordinaria que recapitalice al erario, el gobierno central perderá su liquidez y carecerá de efectivo para cumplir con sus obligaciones, al cierre de este mes o los primeros días de noviembre.

El panorama fiscal se complica por tres eventos concretos: la paralización de casi toda actividad comercial en la isla, la estrepitosa caída de los recaudos del gobierno y la erogación acelerada de los fondos públicos para la compra de suministros y equipo para damnificados, advirtió el abogado y asesor financiero Rolando Emmanuelli Jiménez.

Ante este cuadro, Rosselló Nevares ha anunciado que solicitó al Departamento del Tesoro federal y su secretario, Steven Mnuchin, alrededor de $5 mil millones, solo para sufragar la operación rutinaria del gobierno.

Esta transacción, empero, debe ser aprobada por la Junta de Control Fiscal (JCF) creada por la ley federal Promesa, aclaró Emmanuelli Jiménez.

“La línea de crédito tiene que autorizarla la Junta”, recalcó. “La información que hemos tenido es que el presidente de la Junta (José B. Carrión III) está en gestiones en Washington para tratar de impulsar que se aprueben las medidas necesarias para que se pueda estabilizar el país y se pueda iniciar un proceso de reconstrucción, pero el flujo de efectivo y pagar la nómina requeriría un préstamo inmediato que, según la Ley Promesa, la Junta es quien tiene que autorizarlo”.

“Obviamente, si la situación es que no se puede pagar ni la nómina de este mes o el próximo, el asunto es apremiante”, continuó.

“Y sería un error estratégico gravísimo que la Junta permita que se llegue al caos o que cierre el gobierno”, agregó. “¿Quién los va a prestar? Ese es el detalle”.

Entre los escenarios alternos a la línea de crédito del Departamento del Tesoro federal, Emmanuelli Jiménez apuntó a una emisión de bonos de emergencia autorizada por la JCF o préstamos Trans de una entidad privada, garantizados por contribuciones futuras.

En cualquiera de los casos, dijo no ver impedimento para que la inyección llegue antes de que concluya este mes y anticipó que los fondos que se aprueben se desembolsarán al gobierno de manera estructurada y controlada.

“Estructuradamente podría ser”, expresó el abogado, también autor del galardonado libro PROMESA. “Doscientos millones de dólares ahora, por ejemplo. No necesariamente todo de golpe, porque yo no le soltaría mil millones al Gobierno de Puerto Rico sin una estructuración bien clara sobre cómo se va a usar ese dinero”.

Por último, Emmanuelli Jiménez exhortó tanto a líderes gubernamentales como a los miembros de la JCF a retomar con nueva perspectiva la construcción de un nuevo plan fiscal para el país.

“La Junta tendrá que reformular todo su plan y, por lo menos, el reputado economista José Alameda (Lozada) ya habla de un plan ‘R más R’: de reconstrucción y rehabilitación de la economía, porque hay que reconstruir para que el país pueda funcionar”.

“Ya no podemos hablar de un plan para cuadrar la caja del gobierno, que es la única visión que ha tenido la Junta. Honestamente, no veo otra salida. Tienes que inyectarle dinero y reconstruir la economía, que estaba hecha una ruina ya, antes de María. Esto lo que le ha dado es el tiro de gracia”, puntualizó.