Estudiantes de Ponce rumbo a la final de competencia robótica submarina

El equipo de la Academia Ponce Interamericana asegura que cuentan con la creatividad y compromiso necesario para conquistar al jurado de la competencia regional de Marine Advanced Technology Education.

Los 12 estudiantes acompañados por su profesor mentor. Foto: Verónica Torres

PONCE – La creatividad y el compromiso fueron los ingredientes esenciales para que un grupo de 12 jovencitos de la Academia Ponce Interamericana (API), lograran cualificar para la final de la competencia regional de robótica submarina de la Marine Advanced Technology Education (MATE),  Learning by doing.

De la mano del profesor de robótica, cálculo y física, Samuel Cardeña Sánchez, los adolescentes de noveno grado, lograron realizar un robot en aproximadamente tres semanas. Tiempo récord, puesto que fueron los últimos en entrar a la competencia Ranger 2017.

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“Los chicos han hecho en tiempo record un trabajo extraordinario”. “Estoy sorprendido”, dijo Cardeña Sánchez, quien es mexicano y lleva tres años en Puerto Rico.

Mientras tanto, según expresó la coordinadora regional de MATE, Aymette Medina, el éxito de la docena estudiantil se debe al compromiso que le han dedicado los padres, estudiantes y componente académico para que el trabajo sea un hecho.

“Ha sido extraordinario. Yo que tengo la oportunidad de visitar todos los equipos de Puerto Rico y el desempeño de los otros  que están en la región del Caribe. Cuando recibieron el proyecto no demoraron en decir que sí. Los papas tampoco. El éxito de este proyecto depende de lo que nosotros llamamos el triángulo del éxito. Y es que las tres esquinas (papás, estudiantes y componente académico) confluyan y trabajen para el que trabajo se dé. Cuando eso se da tienes un componente exitoso y eso es lo que hemos visto con los chicos de API”, añadió la mentora.

La misión de esta competencia es llevar inspiración e información a la comunidad y a otros estudiantes sobre la importancia de los robots submarinos en la construcción, salud, contaminación de puertos y cuidado del medio ambiente submarino.

Los estudiantes de API tuvieron que realizar la propuesta de una compañía desde cero. El manual de la competencia establece que cada joven tenga su rol dentro de la empresa y luego procedan a la construcción de un aparato.

La finalidad del robot será servir de ayuda para investigaciones en términos de contaminación de las aguas de puertos marinos en California.

Si los jóvenes, ganan la competencia regional del 29 de abril, viajarían en junio para participar de la competencia internacional en Long Beach City College en Long Beach, California.

Según el profesor, la fortaleza de su equipo se mide en la estabilidad y velocidad con la que trabaja.

Para la coordinadora regional, tienen un robot totalmente funcional que cumple con todos los requisitos de ser un robot ganador, incluso en ligas mayores.

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Un trabajo en equipo

El punto de partida para que la compañía estudiantil, creada bajo el nombre “FAMECHS”, tuviera éxito fue el trabajo en equipo.

Así lo dejó sentir Lourdes Cales, madre de Aloani Mercado, una de las estudiantes involucradas en el proyecto.

Para Aloani, de 14 años, su rol fue ser la líder del grupo. Ella expresó que lo más difícil fue mantener la comunicación con todos sus compañeros.

Los jóvenes tenían la encomienda de celebrar varias reuniones fuera de sus horas educativas, por lo que hubo momentos en donde fue crucial el trabajo en equipo.

Sin embargo, pese a todos los contratiempos y cansancios que pasaron, Lourdes, expresó que la oportunidad y experiencia tanto para ella como madre, como para los estudiantes, fue enriquecedora.

La compañía lleva el nombre de “FAMECHS”, porque contiene las iniciales de cada uno de los jóvenes, comentó Emilio García Alicea, quien tuvo la tarea de realizar el escrito de la propuesta, con los informes que le brindó cada integrante del equipo. Una propuesta que según el profesor encargado es un reporte técnico de cada una de las piezas.

“Esto parece una tesis doctoral”, dijo entre risas el educador.

Del mismo modo, argumentó que emprender este trabajo les ha dado la oportunidad a los estudiantes de hacer volar su imaginación desde un punto de vista más maduro.

“En este proyecto como tal los chicos han aprendido un balance entre la creatividad, la realidad y los objetivos a alcanzar. Porque ellos a veces hacen una nave como de “Star Wars”, increíble, pero a veces no es funcional. Entonces aquí han aprendido a utilizar su creatividad con funcionalidad”.

El diseño del robot estuvo a cargo de Claudia Santiago y Edwin Camuy.

“Yo hice el diseño a mano y él lo hizo a computadora”, dijo Claudia al explicar que el diseño permitirá que la nave se adapte a cualquier ambiente.

Mientras, Endy Heiliger, quien se encargó de soldar la cablearía, manifestó que lo difícil de trabajar en equipo fue lograr un consenso en varias de las decisiones, por lo que las situaciones se resolvían mediante votación.

El equipo restante lo conforman Evemarie Martínez, Mónica Blanco, Fabiana Jusino, Elvin Vélez, Andrés Casals, Manuel González, Héctor Reyes y Emilio García.