Entran equipo pesado a zona que unifica el Bosque Seco de Guánica

"Esto es inconcebible... Estamos ante otro caso como el de Playuela en Aguadilla y, aún así, el DRNA lo ha permitido", lamentó el biólogo Miguel Canals Mora.

Miguel Canals Mora (Foto: Florentino Velázquez)
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GUÁNICA- Otra potencial confrontación entre constructores y ecologistas se fragua en el sector Punta Las Pardas, situado al costado oeste de la Bahía de Guánica.

Como expresó el biólogo Miguel Canals Mora, en la mañana de hoy equipo pesado removió corteza terrestre y vegetación de una zona de planificacion especial del Bosque Seco de Guánica, para abrir caminos y efectuar estudios de suelo.

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Esto como antesala a la propuesta construcción de un complejo turístico de lujo, denominado Dreams Puerto Rico Resort & Spa, que según la cadena AM Resort abrirá sus puertas en octubre de 2018 con 250 habitaciones “todo incluido”.

La extracción de suelo y material vegetal contó, sin embargo, con el endoso del secretario auxiliar de la Secretaría de Permisos del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Moisés Sánchez Loperena, quien autorizó la actividad con una Consulta de Ubicación aprobada en el año 2001, planteó Canals Mora.

La validez de este permiso de la Junta de Planificación se limita a cuatro años. No obstante, han transcurrido 16 desde su aprobación.

Sánchez Loperena, otrora gerente de proyectos de la Autoridad para el Financiamiento de Infraestructura, también se identifica en el portal Linkedin como presidente de la firma de ingeniería y construcción Engitechnika Group Corp.

“Esa consulta es vieja y obsoleta”, puntualizó Canals Mora, primer director de la Reserva del Bosque Seco de Guánica.

“Pero eso no es todo. Ahora hablan de que esto es un segundo componente del proyecto original, lo que es una fragmentación de la permisología y demuestra que no se pueden dejar llevar por la consulta de ubicación que ya tiene 16 años”.

“Esto es inconcebible”, continuó. “Estamos ante otro caso como el de Playuela en Aguadilla y, aún así, el DRNA lo ha permitido”.

La zona impactada, agregó Canals Mora, es una franja montañosa de casi 30 cuerdas de extensión, clasificada como corredor biológico entre las secciones este y oeste del Bosque Estatal de Guánica. A su juicio, el terreno pertenece a una finca de 1,200 cuerdas del pueblo de Puerto Rico, administrada por la Autoridad de Tierras.

El terriritorio, además, manifiesta la misma biodiversidad de aves, flora y fauna de la Reserva Internacional de la Biosfera, y es hábitat tanto para especies protegidas como en peligro de extincíon.

Asimismo, el biólogo explicó que entre los límites de Las Pardas existen tres playas que son frecuentadas por comunidades cercanas y surfers. “Si ese hotel se materializa, se privatizan los accesos y solo los dueños y huéspedes podrán disfrutar de ese recurso”, puntualizó.

  • Jose A. Colón López

    Esta es otra agresión por la agencia de gobierno, el DRNA, que se supone sea custodio de la naturaleza, en beneficio del bienestar común. Muestra la desconección entre la realidad de la necesidad de proteger los ecosistemas que le dan estabilidad al ambiente que sostiene y protege la vida del humano y las otras especies de que dependemos, y los que ostentan el poder pero son ignorantes o est’;an al servicio de los intereses económicos a los que poco les importa el bien común. Con el ataque a la ciencia y los científicos que se está oficializando en los EEUU y otros paises, se ciernen amenazas mayores sobre la salud y el bienestar de la humanidad. Puerto Rico está siendo víctima de esa tendencia. Las comunidades y sus líderes y portavoces son el muro de contención que puede ayudar a detener esa catástrofe. Mi reconocimiento a aquellos quienes, sin intereses personales y en sacrificio de su seguridad y bienestar personal llevan la lucha por el bien común.