Emotivo y exitoso cierre de la Caminata Da Vida en Ponce

Foto La Perla del Sur

Ponce – El conductor de televisión y comediante Raymond Arrieta cumplió su meta, caminando más de mil millas por los pacientes de cáncer de Puerto Rico, al finalizar la Caminata Da Vida, la última luego de 10 años, al llegar en la noche del jueves 7 de junio a La Guancha en Ponce.

Entre vítores, gritos con su nombre y aplausos fue recibido por el público que esperó durante varias horas bajo el sol de la caliente tarde sureña frente a la tarima, para ver a su querido Raymond. Las miles de personas que caminaron el último tramo de este histórico evento, que comenzó a las 5:00pm desde el Hospital San Lucas, recorriendo varios sectores de la Ciudad Señorial como el Boulevard Miguel Pou, la Plaza Las Delicias, Ave. Hostos, Ave. Las Américas, Ave. Rafael Cordero Santiago, Ave Santiago de los Caballeros hasta finalmente llegar a La Guancha en horas de la noche, también llegaron al final, visiblemente extenuados pero con evidente satisfacción en sus rostros de haber logrado su cometido.

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“No importa partido político, la religión, nada, nos unimos como hermanos”, comentó el animador cuando se dirigió a la fanaticada presente, que aplaudían cada una de sus palabras. “El huracán María no nos detuvo”, dijo Raymond con voz ronca.

“Aquí está el pueblo unido para hacer un bien, ayudar a los pacientes del Hospital Oncológico”, continuó el cansado caminante.

“Nada nos detuvo. Le prometimos a los pacientes que íbamos a llegar aquí en nueve días y en nueve días llegamos, en una caminata histórica para nuestra isla, para nuestro pueblo”, comentó con voz entrecortada por la emoción.

“Que el mundo entero sepa que este país es bondadoso, que este país es el mejor”, dijo Raymond ante los gritos y aplausos del público.

La multitud presente era una diversa: desde niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad. Personas en sillas de ruedas, y niños pequeños en coches, jóvenes y adultos cantando y vitoreando, ondeando banderas de Ponce y Puerto Rico.

“Esta fue la caminata de los niños,” dijo Raymond, narrando como muchos niños le entregaban sus alcancías para aportar sus ahorros como donativos. “Los niños aprendieron que hay que ayudar a los que no tienen, a los necesitados. Las madres y los padres puertorriqueños se encargaron de llevar a los niños para que dieran sus chavitos”, narró mientras su voz se cortaba por el llanto.

Decenas de personas se apostaron a los lados de las calles por donde pasaría la comitiva, y le daba ánimos a los caminantes, y muchos de ellos se unían a la marcha.

Camisetas coloridas, fotos de familiares pacientes de cáncer, o de familiares y amigos que ya han perdido su batalla con la enfermedad, decoraban las pancartas y letreros de los que caminaban.

Muchas personas celebraron su llegada a la meta, “¡Lo logramos!”, gritaban con júbilo, mientras bailaban, o grababan con sus celulares su llegada.

En tarima, Raymond y el equipo inmenso de voluntarios, productores de la actividad y auspiciadores se turnaban para entregar los simbólicos cheques, agradecer a los donantes y dar palabras de aliento a los pacientes.

Raymond tuvo palabras especiales para la conductora de televisión Dagmar, su amiga, y quien es sobreviviente de cáncer. “Por Dagmar, por quien dimos ese primer paso” dijo emocionado Raymond, para luego ambos unirse en un abrazo.

Le dedicó la noche a Billy Fourquet, el conocido locutor de radio que falleció recientemente a causa de cáncer, y le agradeció a la Policía, los bomberos, Telemundo y sobre todo, a la gente.

“¡Gracias! A nombre de todos los pacientes del Hospital Oncológico, yo les digo ¡Gracias Puerto Rico!”

Sin duda, este fue un evento que por 10 años acaparó la atención y la generosidad del pueblo puertorriqueño, y que logró poner el enfoque en la gran necesidad de ayudar a los pacientes del Hospital Oncológico. Gracias, Raymond.

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