Dos palabras y un mismo significado: El impacto de un diagnóstico de cáncer

En la mujer, perder una parte , que representa su feminidad, abre el túnel y la obscuridad aumenta. El carrusel de la obscuridad da vueltas y vueltas y se enfrentan los terribles dragones que formarán parte de esa batalla.

En el 1985 realicé mi internado en el Hospital Oncológico de Ponce. Han pasado muchos años, pero las reacciones de dolor, miedo, tristeza, impotencia y coraje permanecen igual.

Los tratamientos se han modificado y han contribuido a mejorar la calidad de vida de estos seres humanos que se enfrentan a este terrible diagnóstico.

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Cáncer-Muerte

Seis letras, dos palabras, pero con un significado muy fuerte para quienes las escuchan…

Las familias las escuchan, los hijos las ignoran, los profesionales de ayuda las entienden, pero en ocasiones también pretenden que no han escuchado nada.

Comienzan a manifestarse las famosas etapas de E. Kübbler-Ross: coraje, negación, compromiso, depresión, aceptación, etapas que se repiten, se disimulan y suceden en forma diferente para todos los seres humanos que ofrecen servicios a estos pacientes.

Un día escuché la palabra CÁNCER… y una parte de mi escuchó la palabra MUERTE… “Esto es cáncer…” El gastroenterólogo me enseñó el resultado de un examen que le había realizado a un ser especial. Sus ojos me dijeron: “No quiero dejarte sola”… Es el momento de dolor, tristeza intensa, el preludio del adiós final… Han pasado tres años y luego de tratamientos, operaciones, oraciones y mucha fe en la recuperación aún este ser humano sigue vivo y con muchas esperanzas de regresar a España, ver a sus nietos crecer y mantenerse independiente física y mentalmente.

La situación es similar con otros seres humanos que en igual forma han escuchado la misma palabra de seis letras… y luego ver la segunda… En esos momentos aparece en nuestra vida el famoso carrusel de la adversidad, las etapas que mencioné y se abre ante el núcleo familiar el túnel obscuro de la incertidumbre.

El cuerpo, la mente y el alma se relacionan entre sí y cada tipo de tumor maligno tiene una importancia dife-rente. Es importante recordar que el dolor, la tristeza, la impotencia no tienen sexo, ni raza, ni creencia religiosa.

En la mujer, perder una parte , que representa su feminidad, abre el túnel y la obscuridad aumenta. El carrusel de la obscuridad da vueltas y vueltas y se enfrentan los terribles dragones que formarán parte de esa batalla.

La experiencia terapéutica con la mujer que enfrenta estos dragones me ha enseñado que es importante:

  • Dejar ir los sentimientos de ansiedad al impacto del diagnóstico
  • Dejar solo las seis palabras del diagnóstico…las otras seis llegarán cuando tengan que llegar
  • Fortalecer su fe y aceptar que el coraje hacia Dios es normal y pasajero.
  • Mejorar las relaciones familiares y seguir las orientaciones del equipo multidisciplinario.

Al final del túnel y al bajarte del carrusel podrás comenzar el aprendizaje que estas seis letras trajeron a tu vida… Apreciar más la vida, dejar ir las heridas del pasado, aceptar la ayuda que recibes de los seres que te aman, aceptar que como mujer eres mucho más que un órgano.

“Esto es cáncer”… Pero también eso es la oportunidad de un nuevo camino… nuevas direcciones para la vida y la aparición de un hermoso carrusel. Una nueva palabra de dos letras solo debe existir en tu mente FE…