Cenizas y policías invaden a Peñuelas al filo de la medianoche

En un ambiente hostil, en medio de la oscuridad y la confusión, comenzaron los empujones en la línea de confrontación, entre gritos de “abusadores”, “cobardes” y “traidores” hacían los uniformados.

Foto: Jason Rodríguez Grafal
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PEÑUELAS- Pasada la medianoche y escoltados por patrullas y motoras de la Policía de Puerto Rico, 34 camiones que transportaban sobre 600 toneladas de cenizas de carbón de la planta de AES en Guayama, entraron anoche a descargar en el vertedero de Peñuelas.

Una hora antes, una masiva contingencia de sobre 200 agentes de la Fuerza de Choque y Operaciones Tácticas –sirviendo como la avanzada de los camiones- tomaron por la fuerza el área donde se organizaban los manifestantes, en la vía que da acceso a las instalaciones de EC Waste.

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Tras ofrecer tres “avisos” en menos de 10 minutos para que los manifestantes abandonaran el lugar, el batallón de la Fuerza de Choque, formó un perímetro alrededor de la entrada del vertedero y comenzó a mover a los manifestantes, en contra de su voluntad, hacia la carretera PR-385.

En un ambiente hostil, en medio de la oscuridad y la confusión, comenzaron los empujones en la línea de confrontación, entre gritos de “abusadores”, “cobardes” y “traidores” hacían los uniformados.

El acto eliminó toda duda sobre si la aprobación de la Ley 40 (Proyecto del Senado 81, enmendado), salvaguardaría a las comunidades del depósito de las cenizas, y confirmó las sospechas de que el Estado colaboraría con AES para perpetuar su entrega a los vertederos.

“Esto es indefendible. No hay forma que una persona cuerda vea esto y piense que esto está bien”, declaró el líder comunitario y portavoz de los manifestantes, José Sáez Cintrón. “Esto no es otra cosa que un Gobierno arrodillado utilizando los recursos del pueblo para suprimir a su propia gente y prestarse para las pocaverguenzas de unos empresarios inescrupulosos”.

“Mira como hacen las cosas. Por la fuerza, en la oscuridad de la noche, mientras la gente duerme. Con intimidación y con violencia. Esto es lo que querían, esto es lo que legislaron. Atentos a los que ahora vendrán a defender esta barbaridad”.

Durante la intervención se dio el arresto de los manifestantes Luis Martínez Acosta, Orlando Flores y a dos de los principales portavoces del grupo, José Manuel Díaz Pérez del Comité Pro Salud, Desarrollo y Ambiente de Tallaboa, y Jimmy Borrero Costas, quien fue candidato a la Alcaldía de Peñuelas por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).

En el caso de Borrero Costas, este fue detenido a solo minutos de haber iniciado el operativo, por supuestamente violentar una orden de desacato, que luego resultó ya haber sido declarado nulo. Ante esta incongruencia, la uniformada posteriormente cambió su señalamiento a “Obstrucción a la Justicia”, aun cuando este se encontraba en una propiedad privada adyacente a la intervención al momento de su arresto.

No obstante, consumado el depósito de las cenizas, los cuatro manifestantes fueron dejados en libertad.

“Inmediatamente arrestaron a uno de los líderes (Jimmy Borrero) sin ninguna razón, simplemente para aislarlo… Es pura pocaverguenza”, dijo el representante legal de los manifestantes, Jaime Ruberté Santiago.

“Dijeron que iban a garantizar que la comunidad se pudiera manifestar, pero en realidad lo que hicieron fue dividir a las personas por sectores. Hay un grupo que han tenido prácticamente arrestados en un negocio porque no los dejan salir. Eso es totalmente ilegal. Están restringiéndolo todo tipo de movimiento sin que estuvieran haciendo algún tipo de acto ilegal”, abundó.

Colaboración total

Por otra parte, el operativo ejecutado anoche por la Policía levantó serias interrogantes sobre el nivel de coordinación y colaboración entre AES y la uniformada.

Según constató La Perla del Sur, el inicio de la intervención de la Fuerza de Choque y Operaciones Tácticas en Peñuelas coincidió exactamente con la salida de la caravana de camiones con cenizas de la planta de AES en Guayama, escoltado por vehículos oficiales de la Policía.

De hecho, dicha instalación recibió anoche vigilancia preventiva y servicios de seguridad de la Policía de Puerto Rico, similar al que recibe edificios de gobierno durante un incidente de crisis nacional.

Para garantizarle un camino expedito a los camiones en su ruta de Guayama a Peñuelas, la caravana ocupó dos carriles de la PR-52 y estuvo flanqueada en todo momento por personal de la Unidad Motorizada, quienes se encargaron de bloquear los accesos a la autopista, obstruyendo así el tránsito vehicular.

“Ver como la Policía vino escoltando a los camiones fue algo totalmente vergonzoso. Fue un acto bochornoso para la Policía y el Gobierno y por eso es que decidieron hacer esto tarde en la noche. Se han comportado como empleados de AES y los vertederos. Claramente han venido aquí para hacer un trabajo de guardia de seguridad privada”, sentenció Ruberté Santiago.

“Ciertamente, todo lo que ha ocurrido aquí es inmoral, absolutamente inmoral”, añadió.

Sin dar explicaciones

Ruberté Santiago sugirió, además, que las acciones de la policía en Peñuelas podrían tener vicios de ilegalidad debido a que al momento de la intervención, el Comandante Auxiliar de Ponce Teniente Coronel Carlos J. Miranda no pudo presentar documentación que evidenciara que el vertedero tuviera el permiso requerido para recibir las cenizas, pasado su horario operacional regular.

“Este vertedero lo que ha tenido siempre es permiso para operar de lunes a viernes de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde y los sábados por excepción. Él dijo que tenían un permiso para operar a esta hora, pero luego de insistirle que lo mostrara, dijo que no lo tenía con él, que lo iba a mostrar luego. Alegó que lo tenía en un correo electrónico”, denunció.

“También nos manifestó que los abogados de la Policía habían hecho un análisis de la Ley para avalar este operativo. Esto es la Policía de Puerto Rico trabajando para la empresa privada. Vemos que ellos (AES) ni siquiera tienen que contratar a sus abogados”, puntualizó.

“De hecho, ahora como está la Ley, se requiere que ellos (AES) demuestren unos supuestos usos beneficiosos y cuál es el uso que le van a dar a lo que están depositando. Ellos dicen que todo eso está autorizado, pero aquí no se ha mostrado nada. Alegan tener permisos, sin mostrarlos, y esperan que la gente confié en ellos y que a base de eso, la comunidad no se manifieste ni haga nada”, abundó.

“Vaciaron los cuarteles”

Por último, Sáez Cintrón cuestionó el que la Policía asigne tantos recursos a su operativo en Peñuelas, en momentos en que se agrava la incidencia delictiva en la Isla.

“Más que una exageración, esto es una aberración. El traer a literalmente cientos de policías, incluyendo el helicóptero, te dice dónde están las prioridades de la Policía de Puerto Rico. Para combatir el narcotráfico no se mueven así, pero para lanzarse encima de una comunidad y defender los intereses de unos empresarios protegidos, para eso si son buenos”, sentenció.

“Parece que vaciaron los cuarteles. El que pensaba cometer un delito en Peñuelas, en Ponce, en Guayanilla o en el área sur esta noche, encontró el camino libre porque toda la Policía está aquí, trabajando como seguridad privada de AES. Esto es incomprensible”, sostuvo. “Ni para el peor de los criminales han hecho un operativo como este y lo hacen contra ciudadanos que lo único que buscan es proteger su salud. Esto es otra página negra en la historia de la Policía de Puerto Rico”, continuó.

“Pero si con esto ellos creen que van a intimidar a las comunidades aquí en Peñuelas, no han aprendido nada. Mientras más represión, van a encontrar más movilización. No hay suficientes macanas en la Policía de Puerto Rico para intimidarnos”, concluyó.