Coronel Agosto: La agencia actuó de manera correcta con Guarionex

Sobre los protocolos que se siguieron ese día en el cuartel, Agosto Rodríguez alegó que “no hubo ningún señalamiento”.

Nota del editor: Esta es la última de tres entregas para la serie: #HablaGuarionex

Estaba sentado en su luminosa y espaciosa oficina, detrás de un enorme escritorio, vestido con su uniforme pulcro, intacto, acompañado de su gorra y estrellas doradas.

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Tras un breve intercambio, el coronel Héctor Agosto Rodríguez, jefe de la Comandancia de Ponce, respondió a diversas preguntas de La Perla del Sur. Entre ellas, qué reclamos llevaba el exagente Guarionex Candelario Rivera a la puerta de su despacho.

“Pues mira, nada, tonterías. Las ocasiones que iba fueron tonterías de días libres, de que había que darle días libres por sus inclinaciones espirituales y se le concedieron. En otra ocasión vino porque tenía otra situación de enfermedad y se le concedió. Yo recuerdo que esas fueron las ocasiones que pudo hablar conmigo y yo ayudarlo en algo. No hubo ningún problema”, respondió flemático.

“Siempre fue atendido de mi parte y puedo demostrarlo. El expediente de Guarionex completo establece que todas las veces que requirió algo, verbal y escrito, fue atendido”, insistió.

Aunque calificó los sucesos del 28 de diciembre de 2015 como “devastadores”, a su entender la agencia actuó de manera correcta y puntualizó que, aunque se está tratando de vincular el saldo de ese fatídico día con una trayectoria de conducta de Candelario Rivera como empleado de la Policía, “en el Tribunal se pudo probar que, realmente, las ocasiones en que hubo que atenderlo fue atendido y las acciones que hizo la agencia fueron las correctas”.

A la interrogante de si cumplió o no con los protocolos durante la mañana del triple asesinato, Agosto Rodríguez declaró que ese día sí cruzó palabra con el convicto en el elevador, pero refirió su caso a la fenecida teniente Luz Soto Segarra, quien era su oficial administrativo y “persona de confianza”.

Precisó que si al presente, otro agente o persona civil desea platicarle, se topará con un nuevo oficial administrativo.

“Las veces que vino aquí siempre fue atendido y lo pude probar en el tribunal. Todas las veces que él vino a esta oficina yo lo atendí”, acentuó. “Ese día la compañera estaba haciendo su trabajo”.

Rodríguez Agosto, empero, no especificó qué ocurrió con las siete u ocho cartas que Candelario Rivera supuestamente le redactó con señalamientos sobre “conducta impropia” en su lugar de trabajo.

Mencionó que “la parte criminal se cubrió” y que la investigación administrativa está en proceso. Expuso además que aún queda un “sinnúmero de personas para asistir a ese proceso de investigación”.

Asimismo, sobre los protocolos que se siguieron ese día, indicó que se reunió con el entonces Superintendente de la Policía, José Caldero López, y alegó que “no hubo ningún señalamiento”.

“Hay que esperar la decisión final de este organismo (Superintendencia Auxiliar de Responsabilidad Profesional) y las recomendaciones finales de la nueva Superintendente. De allí entonces, ver qué se puede hacer público o ver qué otras medidas se pueden tomar”, agregó.

Al cierre, Agosto Rodríguez reiteró que siempre ha estado disponible y para dramatizarlo señaló la apertura de cristal en su puerta y pronunció “la única puerta que vas a ver transparente es la mía, para que la persona que llegue allí sepa que yo estoy aquí, que yo lo puedo atender”.