Choque por descarga de cenizas termina con veintena de arrestos

Los detenidos, muchos de ellos residentes de Tallaboa y personas de edad avanzada, fueron trasladados al cuartel de El Tuque.

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En total, 21 manifestantes fueron esposados y arrestados por resistir la entrada de más de 23 camiones con sobre 400 toneladas de cenizas de carbón, listas para ser descargadas en el vertedero de Peñuelas.

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El incidente ocurrió 12 días después de que el Tribunal de Apelaciones revocara la determinación del juez Eric Ronda, del Tribunal de Ponce, quien el pasado 11 de octubre ordenó cesar el depósito de cenizas de carbón en el relleno sanitario Peñuelas Valley Landfill.

El insistente transporte del residuo de carbón ocurrió aun cuando la defensa legal de la comunidad radicó una moción de reconsideración ante el Foro Apelativo, sobre la cual no se ha tomado una determinación.

A las 8:15 de la mañana, la caravana de camiones procedente de la planta AES en Guayama fue detenida por una treintena de manifestantes, quienes luego de confidencias recibidas, formaron un cordón humano en la carretera PR-385, a la entrada de la municipalidad.

Bajo lluvia y con carteles en mano, los defensores de la ordenanza municipal que prohíbe este desecho en Peñuelas se mantuvieron durante más de tres horas en el lugar, logrando frenar temporeramente a la operación de descarga, mientras la uniformada esperaba la llegada de refuerzos.

Tras organizarse durante casi una hora, bajo del puente de la PR-2 y a metros de la protesta, un contingente de casi 50 policías estatales iniciaron su marcha hacia los manifestantes con el apoyo de una docena de integrantes de la fuerza de choque, quienes ya se habían reubicado en la vía que da acceso al vertedero.

Tras una breve reunión con los abogados de los manifestantes, los directivos de la uniformada dieron órdenes a la Fuerza de Choque para intervenir con los manifestantes, quienes retrocedieron hasta la entrada del vertedero y restablecieron su línea de resistencia.

Allí la Policía dio su última advertencia y, acto seguido, empezaron a arrestar -uno a uno- a los manifestantes, entre gritos y empujones. Algunos de ellos, incluso, fueron cargados en contra de su voluntad por agentes.

“Esto es indignante. Es un golpe contra la libertad de expresión y el derecho de los vecinos a manifestarse en defensa de su salud, el ambiente y su seguridad”, denunció el portavoz de la Coalición Pro Bosque Seco Ventanas-Verraco de Guayanilla, José Sáez Cintrón.

“Aquí hemos visto cómo las fuerzas represivas del Gobierno han actuado contra una comunidad. Trajeron casi 100 policías de diferentes unidades, incluyendo la Fuerza de Choque, y removieron a muchos de los compañeros violentamente”, abundó.

“Esta es otra página negra en la historia de la Policía de Puerto Rico, cuando actúan contra una comunidad -la mayoría personas de edad avanzada- que están luchando por algo tan básico como su derecho a la salud”, añadió.

Entre los arrestados figuró el líder comunitario y pasado candidato a alcalde de Peñuelas por el Partido Independentista Puertorriqueno, Jimmy Borrero, y el reconocido biólogo y exguardabosque del Bosque Seco de Guánica, Miguel Canals Mora.

Los 21 detenidos, incluyendo nueve mujeres, fueron transportados en dos guaguas de la Policía al cuartel de El Tuque en Ponce. Al cierre de edición, la Policía ni fiscalía habían notificado los cargos que radicarían contra los manifestantes. Algunos de los agentes se limitaron a decir que sería por violar la orden del Apelativo.

“El 25 de noviembre de 2008, bajo el gobierno de Aníbal Acevedo Vilá, la Policía entró después de las elecciones al campamento de Tallaboa Encarnación en contra del Gasoducto del Sur y ‘macaneó’ a medio mundo. Ahora vemos que, al cumplirse ocho años de eso, hoy 21 de noviembre, entra la Policía y nos ataca impúnemente, mientras defiende a esta compañía que está envenenando a nuestra gente”, expuso Sáez Cintrón.

“Uno se tiene que preguntar si se puede seguir confiando en las agencias del Gobierno, que son las llamadas a defender los intereses del pueblo. Lamentablemente, el pueblo tiene que estar en la calle, tiene que unirse y tiene que ser solidario. Esto es un ejemplo de lo que nos viene para encima”, añadió.

“Un atropello”

Por su parte, el abogado Jaime Ruberté, uno de los representantes legales de la comunidad, cuestionó el comportamiento de la Policía durante la intervención.

“Hablamos con el personal a cargo, el inspector Madera y el coronel Nazario, y expusimos que habíamos radicado unos planteamientos ante el Tribunal de Apelaciones, pero ellos insistieron que tenían órdenes de arriba y se comunicaron para recibir instrucciones”, sostuvo.

“Como siempre, vienen colados entre algunos de ellos, gente viciosa, policías malos, alcahuetes y abusadores, que atentan contra las personas. Hubo agresiones innecesarias, porque las personas no estaban resistiendo los arrestos”, continuó.

“Lo que ha ocurrido aquí es un atropello. Esto fue una intervención totalmente innecesaria”, sentenció. “La Policía de Puerto Rico se comportó como una compañía de seguridad privada, para venir a arrestar a personas y abrirle el camino a los camiones. Es un espectáculo muy triste”.

Entretanto, manifestantes que no fueron arrestados, como Sáez Cintrón, lamentaron que los arrestos en masa dejan la puerta abierta para que decenas de camioneros aprovechen y transporten más toneladas de cenizas al vertedero, en los próximos días.

Aun así insistieron que las gestiones de protesta y resistencia continuarán.

“La gente tiene que entender que esto es un atentado contra su vida y su salud. El gobierno no los va a proteger, la policía no los va a proteger. Si no resistimos, acaban con todos nosotros y ellos ni el sueño pierden. No les importamos y eso ya no lo puede negar nadie”, sentenció Sáez Cintrón.

“Cuando el Gobierno no asume su función ministerial de proteger, defender y salvaguardar los derechos, los intereses y el patrimonio del pueblo, es cuando el pueblo tiene que asumir su propia defensa y eso es lo que estamos haciendo aquí”, continuó.

“Pero esta lucha no termina aquí. Vamos a seguir solidarios y vamos a seguir denunciando esto, les guste o no”, sentenció.