Avanza por cuentagotas la recuperación en la Villa de San Blas

Según el alcalde Juan Carlos García Padilla, los daños a la infraestructura municipal rondan los $25 millones, incluyendo instalaciones deportivas y la zona recreativa de los Baños de Coamo.

Quien transite por la carretera PR-14 en Coamo, principal vía de acceso a su centro urbano, podría ganar la impresión de que todo ha regresado a la normalidad en la Villa de San Blas.

Calles limpias, aceras despejadas y tránsito moderado no son condiciones aún palpables en muchos municipios sureños, incluso, a cinco semanas del paso del huracán María.

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Sin embargo, al llegar a la cancha Edwin “Puruco” Nolasco se levanta el velo de la nueva realidad coameña: una en la que se requiere el ejército para garantizar que miles de ciudadanos tengan un poco de agua para beber.

“Lo tengo que decir con toda sinceridad y con mucha pena. Al principio, como había una mezcla del Estado y FEMA manejando las cosas, era un desastre. Una vez el gobierno federal sacó al Estado del medio, todo lo manejamos directamente con el gobierno federal y todo fluye mucho mejor”, afirmó el alcalde Juan Carlos García Padilla.

Minutos antes, el ejecutivo municipal ayudaba a cargar uno de cuatro camiones del Ejército de los Estados Unidos, utilizados para llevar cajas de agua a los barrios Palmarejo y Santana. En esta ocasión, un grupo de soldados de Carolina del Norte ayudaría con el transporte y despacho.

La logística de entrega a la ciudadanía varía de municipio a municipio. En Coamo, cajas de agua y alimentos son entregados diariamente -casa por casa- por un contingente de militares, empleados municipales y el propio alcalde.

“A los primeros que llegan le repartimos una paleta (de agua), pero no es la mejor manera de hacerlo, porque de la misma familia te hacen tres turnos. Llega una persona y atrás está la hija y después está la nieta y cuando vienes a ver, se van tres o cuatro cajas para una sola familia y esto tiene que dar para todos”, indicó García Padilla.

“Es más trabajoso, pero es más justo ir casa por casa. Así no se discrimina con nadie y nos asegura que ayudamos a la mayor cantidad de personas posible. Al día de hoy, hemos impactado 15 mil unidades de vivienda, entregadas, en tres semanas”, abundó.

Poco a poco

Luego de un mes de problemas de comunicación y complicaciones burocráticos, el alcalde aseguro que hace una semana comenzó a normalizarse el despacho de suministros a su municipio.

Aún así, a más de un mes del paso de María solo una quinta parte de los 40 mil habitantes en la Villa de San Blas cuenta con servicio eléctrico. Una cantidad similar de abonados tiene servicio de agua potable, aunque se concentran en el centro urbano.

Esto debido a que el ayuntamiento aún espera por la entrega de siete generadores eléctricos que le permitan reactivar el sistema de bombas que transporta agua a miles de residentes en los demás barrios.

“No hemos recibido ni una sola planta y vamos para cinco semanas”, sentenció García Padilla.

“El viernes (pasado) las volvimos a pedir y dicen que están en proceso. Quien adjudica las plantas es el director ejecutivo de Acueductos, él es el que establece las prioridades, así que esperamos que nos ponga en prioridad”, continuó. “Si han discriminado, no sé”.

“Este es un país metropolitano, es un país de la loza y los gobernantes piensan así. Pensar contrario te trae muchos problemas en San Juan, porque ellos entienden que son el motor que corre el país, aunque sean el motor que quebró el país. Es bien lamentable”, añadió.

Sobre el restablecimiento de la energía eléctrica en su municipio, la expectativa del alcalde es que tardará “meses”. Según informó, su municipio tiene asignado solo tres brigadas de la AEE.

¿Cuán realista es la expectativa del gobernador de que el 95 por ciento de los abonados tengan luz para mediados de diciembre?, preguntó La Perla del Sur.

“Yo no sé quien lo está induciendo a error. A menos que lleguen las mil brigadas que dicen que van a llegar, hay mucho trabajo por hacer”, respondió.

Mas a la interrogante sobre si Coamo estará totalmente energizado para final de año, García Padilla planteó que “con lo que hay ahora mismo, imposible”.

“Tendrían que llegar a Coamo como 15 brigadas para tenerlo listo en diciembre”, continuó.

Aunque en su mayoría, las vías públicas lucen despejadas, agregó que la PR-143, PR-155, PR-556 y la PR-555 aún están en mal estado. También hay 14 puentes y vados afectados.

Los daños a su infraestructura municipal los estimó en $25 millones, incluyendo la pérdida de instalaciones deportivas y la zona recreativa de los Baños de Coamo.

Escasean los toldos

Hasta el pasado lunes, cerca de 70 personas permanecían refugiadas en las escuelas José Felipe Zayas y Savino Rivera. Se estima que sobre mil viviendas perdieron parte de su techo.

“Hay muchas viviendas afectadas y no veo cuál es el plan. Los techos azules se han tardado mucho. Los toldos que nos dieron los estamos entregando, pero son 20 x 25, que no es lo que las personas esperan. La gente necesita los toldos de rollo que se instalan”, dijo.

“Me impresionó cuando dijeron el viernes que habían entregado 40 mil toldos, porque a nosotros nos han entregado solo 200. Cuando grité, me dieron 200 más”, puntualizó García Padilla. “Parece que alguien cogió muchos toldos, no sé quien”.

“La respuesta del gobierno central fue mediática, pero a Coamo no ha llegado un solo jefe de agencia. El gobernador vino con Alejandro (García Padilla) para un viaje de ‘photo shooting’, pero no hubo consecuencia alguna después de la visita”, concluyó.