No más cenizas de carbón

Permitir el uso de las cenizas como relleno de construcción violaría el mismo Proyecto del Senado 81. ¿Cómo se sostendría la premisa de prohibir el depósito de las cenizas en los vertederos ante el peligro a la salud, pero entonces permitimos disponer del material peligroso en las calles, aceras, frentes y patios de urbanizaciones y comunidades?

Foto Periódico La Perla del Sur

En la antesala para que el Senado de Puerto Rico apruebe una ley que prohíba el depósito y disposición de las cenizas tóxicas de carbón en el país, un medio de comunicación de la capital aseguró que la pieza legislativa -de la autoría del senador Larry Seilhamer- permitiría el uso de este desperdicio como material de relleno en proyectos de construcción.

Si bien es cierto que tal conclusión no figura en el lenguaje del Proyecto del Senado 81 y que semejante interpretación se aproxima peligrosamente a eso que llaman “Fake News”, el pueblo entero debe tener claro lo siguiente: permitir el uso de cenizas como relleno de construcción constituiría un enorme y penoso retroceso.

- Publicidad -

El país, y en especial municipios del área sur, han vivido esta nefasta experiencia durante casi diez años. Un período en el que miles de residentes han presenciado cómo un sinnúmero de camiones voltean el fino, pero peligroso material, en solares abiertos, sin medidas de precaución, para convertir este desecho en zapata para proyectos de construcción: desde urbanizaciones hasta centros comerciales.

Esa “basura radioactiva” utilizada bajo el subterfugio de agregado manufacturado y eufemístico título de AGREMAX, incontables veces ha sido arrastrada por el viento hasta no sabemos dónde, llegando a los pulmones de cientos y quizás miles de personas en muchas comunidades. Esto, sin olvidar a las decenas de camioneros y trabajadores de proyectos a quienes los ejecutivos de AES nunca alertaron sobre los riesgos que acarrea manejar este material tóxico, sin medidas ni equipo de seguridad.

Mas aún, ya no podemos obviar el peligro al que hemos expuesto nuestros abastos de agua, específicamente, los acuíferos sobre los cuales hemos permitido que desparramen millones de toneladas de cenizas.

Antes de siquiera pensar en la retrógrada propuesta de utilizar cenizas de AES como material de relleno de construcción, todos debemos analizar lo siguiente:

  1. El proyecto que podría ser aprobado esta misma semana en el Senado y la Cámara, en ningún lugar establece que se permite el uso de las cenizas de carbón como material de relleno de construcción.  Aunque sí es cierto que el proyecto original expresamente prohibía ese uso, y que ese lenguaje fue tachado en las enmiendas realizadas por la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales del Senado, también es cierto que en el nuevo proyecto prohíbe la “disposición final en terrenos” en Puerto Rico. Y utilizar las cenizas como material de relleno en construcción constituiría una “disposición final”, lo cual estaría prohibido.
  2. La Regla que la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA) puso en vigor en el año 2015, clasifica las cenizas de carbón como desperdicios sólidos no peligrosos, pero aclara dos cosas: que los estados y los territorios pueden adoptar reglas más estrictas y que estos nunca deben ser más permisivos que la agencia federal. Por ejemplo, el gobierno de Puerto Rico podría clasificar las cenizas como peligrosas, como en efecto ya lo hizo el estado de California, pero no podría clasificarlas como “agregado manufacturado” para permitir nuevamente que la carbonera AES envíe sus desperdicios para ser usados como relleno, sin cumplir ningún tipo de parámetros, como siempre lo han hecho. Si la Junta de Calidad Ambiental permitiera ese uso, violaría el reglamento de la EPA.
  3. Permitir el uso de las cenizas como relleno de construcción violaría el mismo Proyecto del Senado 81, al expresar claramente que la prohibición se establece “ante el peligro a la salud de los puertorriqueños” que constituyen los desperdicios de la quema de carbón. ¿Cómo se sostendría la premisa de prohibir el depósito de las cenizas en los vertederos ante el peligro a la salud, pero entonces permitimos disponer del material peligroso en las calles, aceras, frentes y patios de urbanizaciones y comunidades?
  4. En el 2011, la pasada directora de la Región 2 de la EPA, Judith Enck, envió una carta al entonces presidente de la Junta de Calidad Ambiental (JCA), Pedro Nieves Miranda, a quien Enck expresó preocupación “por el uso indiscriminado de grandes cantidades de cenizas sin encapsular, como relleno”.

Luego de visitar varios de los proyectos donde se descartaron de esta forma, la alta oficialidad de la EPA determinó que el estilo utilizado no podía considerarse un uso beneficioso y que tal práctica propiciaba “considerables  preocupaciones ambientales”. Entre otras, la potencial contaminación del Acuífero del Sur. Esta preocupación no fue alarmista, ya que desde mucho antes del año 2011 la misma agencia federal se ha visto obligada a intervenir en múltiples ciudades de los Estados Unidos donde suelos y acuíferos han sido contaminados con metales pesados “por el transporte de los contaminantes en las cenizas depositadas en vertederos y lugares sin protección”.

La EPA lo sabe: permitir el uso de las cenizas como material de relleno de construcción pone en peligro inminente de contaminación nuestros abastos de agua. Solo en el caso de Salinas, el 100 por ciento del agua potable proviene de abastos subterráneos.

  1. Por último, permitir el uso de las cenizas de carbón como material de relleno de construcción contravendría la presunta “política pública” del gobernador Ricardo Rosselló, según manifestada por algunos de sus más cercanos colaboradores: que los residuos de carbón tienen que ser exportados.

Sólo queda un camino para salvaguardar la salud y el ambiente: prohibir el depósito y disposición de las cenizas tóxicas de carbón en Puerto Rico. Esto como primer paso para eliminar la quema industrial de carbón para generar electricidad.

El pueblo espera que los senadores, representantes y el gobernador no acepten ningún tipo de negociación que la carbonera AES pueda estar proponiendo entre las sombras en un momento tan crucial, para solo salvar su capital y avaricia. Las vidas de nuestras familias no tienen precio. Por eso, no más cenizas.

(El autor es portavoz de la organización Comité Diálogo Ambiental en Salinas)

Vídeo: Disposición de cenizas de AES como relleno de contrucción para la urbanización Parque Gabriela en Salinas, Puerto Rico – 13 de diciembre de 2009