En pleno aumento los casos:
Gritan auxilio por miles en las cortes de quiebras

El patrón de consumo hace más vulnerable a la juventud actual, en parte por sus malos hábitos de gasto y manejo de finanzas.
Por Jason Rodriguez Grafal
De La Perla del Sur
Cada día, más tienen que tirar la toalla.
Sólo durante el pasado mes de mayo, 740 individuos y corporaciones radicaron sus casos ante el Tribunal Federal de Quiebras en Puerto Rico, cinco por ciento más que mayo de 2007 y 55 por ciento más que mayo de 2006, reveló el más reciente informe estadístico del Boletín de Puerto Rico.
De ese total, 227 corresponden a negocios y ciudadanos de Ponce, municipio que figura como el segundo en el volumen de casos, después de San Juan (343).
El saldo de mayo elevó a 3,510 casos el número de quiebras sometidas al organismo hasta mayo 31 de este año, 15 por ciento más que durante los primeros cinco meses del año 2007.
De continuar esta tendencia, el número de quiebras podría superar las 8,400 este año, estimó Roberto Baerga Aponte, presidente de Consumer Credit Counseling Services (CCCS) de Puerto Rico,
Esta cifra sería la más alta desde que se enmendó el Código de Quiebras en el año 2005.
De ser correcta su apreciación, el volumen representaría un aumento de aproximadamente ocho por ciento en comparación con el saldo del año 2007 -7,740 casos - y 36 por ciento con el 2006.
El perfil
En el plano comercial, durante los primeros cinco meses de este año 20 cafeterías y 16 restaurantes formalizaron su quiebra. Asimismo, 13 agricultores, 12 contratistas de construcción y diez gasolineras se acogieron a este recurso.
En lo que va de año, 48 casos se han radicado bajo el Título 11 de “reorganización” para negocios con alto volumen de deuda y 12 bajo el Título 12 para agricultores y pescadores.
“Me preocupan los casos comerciales porque se están viendo unos demasiado grandes”, señaló Baerga Aponte. “Aquí no estamos hablando de Walmart, estamos hablando de instituciones familiares de años que no han podido. Tienen el problema de las megatiendas y, encima de eso, una recesión en el País”.
“Es la tormenta perfecta”, lamentó.
Estrangulados

En el plano comercial, este año 20 cafeterías y 16 restaurantes han radicado su quiebra. Asimismo, 13 agricultores, 12 contratistas de construcción y diez gasolineras se acogieron a este recurso.
Otros conocedores, entretanto, apuntan a la precaria situación económica del País y los continuos aumentos en el costo de vida como los factores principales en el aumento de las quiebras personales.
Solamente en cinco meses, se han radicado 2,606 casos bajo el Título 13 de “plan de pago” y otros 844 casos bajo el Título 7 de “liquidación”.
“La banca está sufriendo y están teniendo muchos problemas de delincuencia, al punto que están trabajando los fines de semana haciendo gestiones de cobro”, dijo Humberto García Dávila, director de Boletín de Puerto Rico.
“Estan siendo más agresivos porque esto ya se está reflejando en sus libros. En las quiebras vamos a seguir viendo aumentos este año y el que viene”, añadió.
García Dávila, además, reveló que cada vez más pensionados, empleados del gobierno y adultos dependientes de empleo a tiempo parcial se ven obli-gados a recurrir a esta medida, como remedio para su situación económica.
Culpa compartida
Por su parte, el Presidente de CCCS expuso que la carencia de una cultura de ahorro ha dejado mucho más expuesta a la quiebra a la familia puertorriqueña, sobre todo, en medio de la desaceleración económica.
“No estamos proveyendo para enfrentarnos a los problemas del futuro, no estamos planificando nuestras vidas. Estamos trabajando y viviendo día a día, sin pensar que mañana es otro día”, dijo Baerga Aponte.
“Si en años anteriores, cuando las cosas estaban mejores, eso nos venía afectando, ahora se va a sentir más”, añadió.
Más expuesta la juventud
Este patrón de consumo hace más vulnerable a la juventud actual, admitió Baerga Aponte, en parte por sus malos hábitos de gasto y manejo de finanzas.
“El puertorriqueño no se educa para enfrentarse a la vida económica cuando comienza a trabajar, sino que salimos de la escuela, empezamos trabajar y nos compramos el carro y otras cosas, sin tomar en consideración que tenemos que tener una partida que se llama ahorros”, dijo.
“Los universitarios, cuando salen de la universidad, ya están totalmente endeudados. Están haciendo uso de tarjetas de crédito, escogiendo préstamos estudiantiles y usando becas para pagar las tarjetas de crédito que están usando, en lugar de ahorrar o invertirlo sabiamente”, continuó.
Urge ahorro e iniciativa
Para frenar esta tendencia, el titular de CCCS en la Isla recomendó a todos reducir gastos personales y a efectuar ajustes en el consumo del hogar, así como a acudir a los acreedores, de ser necesario, para ayuda y planes de pago.
Asimismo, enfatizó la necesidad de establecer un plan de ahorro como medida preventiva ante la eventualidad de una crisis económica y mantener mejor disciplina en el pago y uso de tarjetas de crédito, sobre todo, para evitar cargos innecesarios.
Baerga Aponte además recomendó estar pendientes de las señales de problemas económicos mayores, como el recibir llamadas de cobro y pagar facturas “un mes sí, un mes no”.
“No podemos pensar que todo en la vida va a seguir igual o mejorando. Nosotros podemos mejorarlo hasta cierto punto, pero cuando llegamos a esa pared tene-mos que estar preparados”, concluyó.
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