Padres en residencial ponceño:
Anhelan mejorar calidad
de vida para hija con perlesía cerebral

A sus 43 años de edad, Ana Ríos León se dedica enteramente al cuidado de su hija.
Por Jason Rodríguez Grafal
De La Perla del Sur
Ana Ríos León, de 43 años de edad y vecina del residencial Ernesto Ramos Antonini en Ponce, no recuerda la última vez que durmió ocho horas en una noche o que disfrutó de un pasadía familiar.
La razón, Ríos León es la madre de Ana Ginel Ríos, una niña de 11 años que a causa de la perlesía cerebral vive postrada en una cama las 24 horas al día y conectada a un grupo de máquinas de las cuales depende su vida.
Además, la niña nació con lesión espinal, dislocación de la cadera y, en años recientes, fue sometida a una traqueotomía.
Por todo esto, los días de Ríos León, al igual que los de su esposo Luis Ginel Albino, de 43 años de edad, transcurren alrededor del cuido constante que demanda su hija enferma y las noches temerosas por carreras a salas de emergencia.
Confesión de una madre

Luis Ginel Albino aseguró que mensualmente destina $700 para la compra de leche y bolsas de alimentación para la pequeña Ana. (Fotos: Eric Daniel Rodríguez)
“Hubo un tiempo que yo quería estudiar enfermería y no se me dio, pero ahora cuido a mi hija y, en cierta forma, lo soy. Eso me dicen las enfermeras de (Hospital) Damas”, dijo Ríos León, mientras no despegaba sus ojos de su hija.
“A veces, a las 2:00 de la mañana hay que llamar a la ambulancia para correr al hospital. Nosotros nunca desempacamos las maletas”, añadió con la sonrisa de una madre que acepta sus circunstancias.
“Cuando Dios te da un niñito así en una casa, tienes que sobrellevarlo hasta que Dios te avise. Yo no puedo negarle ningún servicio. Aunque no tenga, tengo que buscarlo de donde no tenga porque ella está llena de vida y exige servicio y yo tengo que buscárselo donde sea”, afirmó el padre de la niña.
Aunque la condición de Ana la expone a un deterioro constante y nunca ha podido hablar o caminar, la niña se mantiene consciente y reacciona a los estímulos.
“Cuando la baño jugamos mucho. Ese es el tiempo de nosotras”, dijo con orgullo su madre.
No obstante y a pesar del cuido constante de sus padres, en años recientes las condiciones de la pequeña han ido de mal en peor.
Tras deteriorarse significativamente su condición en el 2006, Ana tuvo que dejar de asistir al Centro de Perlesía Cerebral de Ponce, donde desde los tres años de edad recibía regularmente sus tratamientos.
En su lugar, durante el 2007 la niña fue hospitalizada en 15 ocasiones y durante los primeros cinco meses de este año ya ha sido hospitalizada en seis ocasiones.
Con el agua al cuello
Aunque la Reforma de Salud le cubre los siete medicamentos que consume a diario, la familia de Ana está obligada costear la mayoría de los materiales de cuido y la totalidad de los costos de nutrición.
Según estimó Ginel Albino, ello constituye un gasto mensual de cerca de $700 en leche y bolsas de alimentación para la niña, inversión que está fuera de su alcance al no tener trabajo y depender del Programa de Asistencia Nutricional (PAN).
“A veces tenemos que usar la Tarjeta de la Familia para ir a Sam’s a comprar leche (para la niña). A nosotros nos dan $280 y a veces para poder completar la leche de la nena hay que comprar tres cajas y pasar la tarjeta y son como $109", dijo Ginel Albino.
“Tú puedes ser padre y los puedes querer mucho, pero ¿qué pasa cuando tú no tienes en tus manos? A ellos tú no le puedes decir ‘no tengo, mañana tienes’”, añadió.
A esta latente preocupación, ahora se suma una factura de $1,014 por cuatro meses de consumo de energía eléctrica, suma que en gran medida responde al uso continuo de máquinas requeridas para el cuido de la niña.
Asimismo, una deuda de $341 con la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, correspondiente a varios meses de consumo.
“A mí lo que me gustaría es que el tiempo que nos quede con la nena - y eso sólo lo sabe Dios- podamos darle una mejor calidad de vida”, planteó Ginel Albino.
Ante esta situación, los padres han abierto la cuenta bancaria 420112113, Pro Fondos Ana Ginel Ríos en la Cooperativa COOPACA.
Personas, empresas o entidades interesadas en ayudar de cualquier otra forma también pueden comunicarse con el matrimonio al teléfono 787-841-1316.
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