Crece el malestar ciudadano
frente a la oficina del Seguro Social en Ponce

Glenda Liz Vázquez
Por Annie Tejada De Aza
Especial para La Perla del Sur
¡Es criminal! ¡Esto es un abuso!
Expresiones como esta se repetían una y otra vez a lo largo de una profusa fila de personas.
Esta vez, sin embargo, la queja no correspondía al pobre desempeño de alguna oficina municipal de servicios al ciudadano o al de una agencia estatal.
Para sorpresa de algunos, las quejas, el malestar y la aglomeración de personas ocurría frente a la oficina del Seguro Social (SS) en Ponce.
Drama que, en algunos casos, impacientaba a personas de avanzada edad que desde muy tempranas horas de la mañana aguardaban de pie, bajo el sol ponceño, para que un funcionario de la agencia federal los atendiera y ayudara.
“Yo estoy aquí desde las tres y media de la mañana, pues el otro día vine y la fila llegaba por allá, lejísimos”, dijo a las 8:40 de la mañana del pasado jueves, 12 de junio, Glenda Liz Vázquez Caraballo, mientras señalaba a la distancia.
Según expuso, como es paciente renal le afecta sobremanera estar parada bajo el sol. Aún así, no tenía otra opción. Allí debía aguardar para tramitar los documentos que le requieron para un trasplante de riñón.
“Esto es inexplicable”, dijo por su parte Mirtha Santiago Santiago.
“Aquí no se toman en cuenta las personas mayores, las personas con impedimentos”, agregó indignada. “En la puerta dice que abren a las 8:00 de la mañana, van a ser las 9:00 y aún no abren”, continuó.

La Perla del Sur presenció en otras dos ocasiones monumentales filas de personas, aguardando por servicios frente a la instalación.
En este caso, la ciudadana aseguró haber llegado a las 5:15 de la mañana. “Y todo esto para venir a buscar un papel”, acotó.
Asimismo, afirmó que su madre ha hecho las mismas filas desde las 6:00 de la mañana y “no la han atendido, pues aquí sólo toman un determinado número de personas, no importa la hora”, aseguró.
“Esto es un abuso, es un abuso”, reiteró molesta.
“Esta es la segunda ocasión que vengo y es lo mismo. Tratan a uno como basura”, recalcó por su parte Luis de Jesús Rivera, en medio de un alboroto que reiteradamente se formaba en la fila, ante la desesperación que se apoderaba de muchos.
Sobre todo, porque mientras la temperatura subía en el entorno, la entrada al edificio ubicado en el sector Reparada continuaba clausurada. Esto a pesar de que un rótulo en la puerta anuncia que el SS atiende al público de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.
La gota de la desesperación

Mientras la temperatura subía en el entorno, la entrada al edificio ubicado en el sector Reparada continuaba clausurada el pasado 12 de junio, a las 8:40 de la mañana. Esto a pesar de que un rótulo en la puerta anuncia que el SS atiende al público de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.
Empero, la gota que colmó la paciencia de los más recatados ocurrió a las 9:00 de la mañana, cuando al fin se abrió la puerta y un oficial de seguridad informó a los presentes que, como el personal de la oficina acababa de iniciar una reunión, todos debían esperar unos minutos para ser atendidos.
Dicha espera se extendió por una hora exacta.
Aunque ya en el interior de la instalación y con sus turnos en mano, fue a las 10:00 de la mañana cuando los funcionarios comenzaron a atender a los clientes.
La primera en ser llamada fue Vázquez Caraballo. No obstante, a su salida a eso de las 11:15 de la mañana, sentía una enorme frustación. Casi ocho horas más tarde de haber llegado al lugar, salía del edificio sin una solución para su trasplante.
Entretanto, más quejas surgían dentro del edificio.De seis ventanillas disponibles para atender al público, solo dos funcionaban y, ocasionalmente, una tercera era abierta para atender uno que otro caso, retrasando aún más el proceso.
(Continúa)
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