Vivir por adelantado… no es vivir
Por Gil Rosario Ramos
Especial para La Perla del Sur
Un joven marcó equivocadamente un número telefónico a Puerto Rico desde un país lejano. Cuando le contestaron, preguntó con angustia:
-¿Ya llegó Julio allá?
Una voz de pocos amigos le contestó:
- No, jovencito, no sé de qué país llama usted. Aquí todavía estamos en abril. ¡Váyase a jugar con su abuela!
Vivimos en el siglo de la prisa, nadie quiere esperar. Todo lo queremos rápido, instantáneo: aquí y ahora.
Nos impacientamos ante la luz roja del semáforo y cuando cambia desearíamos pasarle por encima al conductor del auto frente al nuestro, si no actúa con la rapidez deseada.
Esa manía por vivir la vida como si fuera una carrera de velocidad en un estado repleto de espectadores tiene a la larga sus consecuencias: el estrés que nos va matando poco a poco, sin darnos cuenta.
Queremos vivir el mes de julio sin haber pasado mayo, el atardecer sin haber saboreado el amanecer y las fatigas de la noche sin haber lidiado con los de la mañana.
La Sagrada Escritura es sabia al recordarnos que cada día tiene su razón de ser, su espacio para algo, y que nunca debemos tratar de vivir por adelantado.
“El ayer es agua pasada, el mañana que sé yo lo que será y el hoy es lo único que tengo”, debe o tiene que ser el norte que le de dirección a la experiencia de vivir.
Nuestro “hoy” determinará, en gran medida, como será el “mañana”. Si hoy trabajamos sin serenidad, mañana nos amaneceremos agotados, con dolor de cabeza y ansiosos.
Por eso, Sylvain Tesón nos dice: “Abrir los ojos es un antídoto sobre la desesperación”.
Te invito entonces a hacerte las siguientes preguntas. ¿El motor de tu vida está peligrosamente acelerado? ¿Ya estás sintiendo que se está “esbielando”?
¿Sientes una sobrecarga de ansiedad? ¿Sientes la vida escapándose como agua entre los dedos?
Quienes te rodean ¿te están exigiendo más de lo que puedes dar? ¿Los demás te están manipulando?
¿Sacas tiempo para ti, dedicándolos a oír música, ir de playa, hacer una reconfortante caminata o simplemente no hacer nada?
¡Abre los ojos! Haz una pausa y ordénate a ti mismo “¡Detente!”
Todo tiene su tiempo bajo el Sol. Vive el hoy creativamente, constructivamente, sanamente, serenamente, aceptando que es imposible disfrutar el mes de julio sin haber terminado el mes de mayo.
¡Esa es la clave! |