¡No se desespere!
Planifique su campamento de verano

Dediquen tiempo al juego.
Por Carmen Cila Rodríguez
De La Perla del Sur
Llegaron las vacaciones de verano y con él, suficiente tiempo libre para los pequeños del hogar.
Los campamentos son una opción, pero si el presupuesto no se lo permite este año, hay alternativas.
Por ejemplo, para que padres e hijos puedan disfrutar al máximo de sus días de ocio, considere estas sencillas propuestas que de seguro traerán horas de diversión en familia y, sobre todo, experiencias que en el futuro servirán de gratos recuerdos.
• Enséñeles a cocinar
Ni usted ni el menor deben considerarse un chef especializado para esto. Pueden elaborar recetas sencillas -como dips, sándwiches, o muffins- donde ambos puedan compartir la experiencia con seguridad y sobre todo explorar nuevos sabores.
Además, le servirá de aprendizaje para que el pueda afrontar por sí solo cualquier situación inesperada.
Por si fuera poco, podrían preparar bebidas refrescantes que todos disfrutarán como limbers, piraguas, piña colada, champola, frapés o ponches. ¿Cuánto hace que no disfruta de uno de ellos?
Además, quién sabe si así comienzan un nuevo negocio.
• Aprendan juntos manualidades

Visiten lugares históricos: Pocas experiencias comparan con explorar nuevos lugares junto a la familia.
Si cree que no tiene habilidades manuales o creatividad, piénselo de nuevo. Es el momento de examinarse y entusiasmarse con bordados, tejidos, cuadros, confección de bisutería, la construcción de casitas con paletas de madera o cualquier otra manualidad creativa.
Incluso puede indagar con una vecina si les permite mirar cómo cose o, mejor aún, adquiera un patrón a su gusto con el que pueda confeccionar una prenda de ropa para una muñeca, usted o sus hijos.
Observe si sus pequeños traviesos tienen interés por la pintura y consiga los materiales. Preséntele sus personajes favoritos, paisajes naturales de su entorno, frutas, figuras humanas y motívelo a crear.
Más aún. Si esos no son los estilos idóneos, considere estampar las manos sobre papel, mezclar colores sobre camisetas, gorras y más.
Planifique detalladamente una exposición familiar en la que sus hijos sean los artistas invitados.
• Construyan un carrito de madera
Pregunte al abuelo sobre los juguetes de antaño. Cree un carretón para cargar a los niños o un carrito a escala en madera. Corten y lijen la madera con máximo cuidado. No importa el resultado final, de seguro el momento será inolvidable.
• Siembren
Ya que les encanta jugar con tierra y agua, aproveche la energía de los menores para sembrar. Considere las plantas anuales de fácil siembra y rápida floración. Asimismo puede cultivar plantas que le dejen alimento como tomate, pimientos, lechuga.
¿No le da curiosidad cómo se cosecha una cebolla o papa? Inténtelo. Y que conste: no tener un amplio jardín no es excusa. Siembre en tiestos, es posible.
Además- obtendrá un beneficio económico.
• Visiten lugares “históricos”
Aproveche y tenga una amena conversación con los chicos. Cuéntele de los lugares donde hacía travesuras cuando usted tenía su edad. Más interesante aún. Llévelos y verifiquen el nombre que dejó escrito en el árbol, la piedra donde se sentaba con sus amigos o la empinada donde dejó el 'cuerito' cuando aprendió a correr bicicleta.
• Revisen el álbum familiar
De seguro encontrarán un rostro que sus hijos no conocen. Cuéntele sobre ese familiar o amigo que hace tiempo que no ve -o que ya forma parte del universo- y la relación que tuvieron juntos. Si es posible, visítelo o dele una llamada telefónica.
Si fuera necesario, restaure el álbum u ordénelo cronológicamente.
• Dediquen tiempo al juego
¿Cuándo fue la última vez que jugó al esconder? ¿Jugó "patíbulo", trompo o canicas? No es necesaria una gran actividad física para pasarlo bien. ¡Que disfruten!
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